Albert Schweitzer, teólogo, filósofo, organista y médico misionero germano-francés, nació en Kayserberg, Alsacia, (Imperio Alemán, hoy Francia), el 14 de enero de 1875, hijo de un pastor luterano. Estudió en la Universidad de Estrasburgo, obtuvo doctorados en filosofía (1899) y en teología (1900), mientras enseñaba filosofía y predicaba en la iglesia de San Nicolás. En su obra “La búsqueda del Jesús histórico” (1906) afirmaba que la actitud de Jesús y de San Pablo era la del salvador de la humanidad en los tiempos finales, por lo que se le consideró el fundador de la escatología realizada.
Siguiendo la tradición familiar se convirtió en un extraordinario organista e intérprete de Bach y escribió “J. S. Bach: el músico poeta” (1905) donde compara su música con fuerzas impersonales y cósmicas. También estudió medicina, graduándose en 1913 y emigrando a Lambaréné, hoy Gabón, donde construyó un hospital que atendía a los nativos.
Durante la Primera Guerra Mundial fue prisionero en Francia (1917-1918) y escribió “Filosofía de la civilización” (1923), análisis de la historia de la ética y su decadencia en la civilización moderna. Allí describe su filosofía de reverencia a la vida, conducta respetuosa activa dirigida a todos los seres vivos y “…una relación personal y espiritual hacia el universo”.
Regresó a África en 1924, reconstruyó el hospital abandonado y comenzó a desarrollar una aldea para leprosos. Por este trabajo recibió el Premio Nobel de la Paz 1952, cuya retribución utilizó para concluir la aldea “Pueblo de la Luz” en 1954.
Schweitzer iba y venía de Europa donde realizaba recitales y recaudaba dinero para sostener ambas instituciones. Su trabajo fue reconocido en todo el mundo.
Miembro de varias academias y distinguido como Caballero de San Lázaro y con el Premio Goethe, falleció en Lambaréné el 4 de septiembre de 1965.

