Stanisław Ignacy Witkiewicz, escritor, filósofo, fotógrafo y pintor polaco, nació en Varsovia el 24 de febrero de 1885. Firmaba Witkacy para diferenciarse de su padre, el pintor y crítico de arte Stanisław Witkiewicz. Por decisión paterna se educa en casa y en 1903 aprueba el examen de bachillerato. Estudia en la Academia de Bellas Artes de Cracovia y luego viaja por Austria, Alemania, Francia e Italia.
Sus primeras pinturas son paisajes de los Montes Tatras, y luego reflejan la influencia de la Joven Polonia. Posteriormente se vuelca en el dibujo de figuras humanas deformes y “demoníacas”, influenciadas por Goya, Beardley y Rops. Participa como pintor y fotógrafo en una expedición antropológica a Papúa Nueva Guinea y de regreso se une al grupo de los “formistas” o expresionistas polacos, escribiendo, entre otros ensayos, su teoría de la “Forma Absoluta” que, para él, es simbólica y existencial.
Dramaturgo que produjo entre 30 y 40 obras (1918-1925) precursoras del Teatro de Absurdo, en las que tramas y personajes son retorcidos y grotescos, de ritmo rápido, circunstancias catastróficas y superposiciones temporales, con un lenguaje original y simbólico que manifiesta las angustias de la modernización y mecanización de la vida. Destacan “La gallina acuática”, “El loco y la monja”, “La madre”, “Sonata de Belcebú” y “Los zapateros”, que desde 1950 se sostienen en los repertorios.
Sus novelas, violentas en forma y discurso, poseen fuertes cargas filosóficas y psicológicas que hablan de la crisis de la modernidad, el sentido del arte, las maquinaciones sociopolíticas y satirizan la Polonia nacionalista y populista, destacando “Adiós al otoño” e “Insaciabilidad”.
También escribió numerosos artículos y ensayos filosóficos. Es considerado un autor complejo, en el que convergen distintos movimientos vanguardistas de la entreguerras.
Se suicidó en Jeziory el 18 de septiembre de 1939.

