William Lawrence Bragg, físico y cristalógrafo británico, nació el 31 de marzo de 1890 en Adelaida, Australia británica, hijo del también físico William Henry Bragg. En 1908 se graduó en la Universidad de Adelaida con honores en matemáticas, luego la familia se muda a Inglaterra e ingresa a Cambridge donde estudia física.
Cuando su padre le conversa sobre el planteamiento de Max von Laue acerca de la difracción de los Rayos X, el joven considera que algunos detalles eran incorrectos. Seguidamente diseña una serie de ingeniosos experimentos, mientras su padre crea un espectómetro de Rayos X para precisar su longitud de onda. De este trabajo surge la ley de Bragg que permite el estudio y la predicción de las direcciones de difracción de los Rayos X (y otras radiaciones) sobre cristales.
Asimismo, confirma la existencia de partículas reales de escala atómica. De esta manera se creó un potente método de exploración de la materia que llevó a Bragg a determinar la estructura del cloruro de sodio, del sulfuro de zinc y del diamante, trabajo acreedor del Premio Nobel de Física 1915 (compartido), siendo Bragg hijo el científico más joven en recibir este galardón.
Durante la I Guerra Mundial Bragg prestó servicio como asesor en el departamento de cartografía, luego sucedió a Rutherford en la Universidad de Manchester y más tarde en Cambridge. En ambas instituciones fundó escuelas para el estudio de metales, aleaciones, silicatos y proteínas.
Como director del Royal Institute de Londres innovó al ofrecer conferencias dirigidas a escolares, cursos para profesores de ciencias y conferencias para funcionarios públicos. Asimismo, fundó un tercer equipo de investigación de cristales orgánicos complejos.
Fue miembro de la Royal Society, entre otras academias, y recibió las Medallas Hughes, Royal y Copley.
Falleció en Ipswich el 1 de julio de 1971.

