Leone Ginzburg, escritor, editor y activista político italiano, nació el 4 de abril de 1909 en Odessa, Imperio Ruso, hijo de Vera Griliches y Enzo Segre, hermano de su tutora María Segre. En 1914 Vera deja a Leone a cargo de María en Turín, quien le abre horizontes en la música, el cine y el teatro. En 1917 la familia se reunió en Turín, su hermana le enseñó ruso y Leone leyó ávidamente a Tolstoi, Gogol, Dostoievksi y Pushkin, y a los franceses Balzac, Stendhal y Maupassant.
En la escuela hizo amistad con Giulio Einaudi y Cesare Pavese, con quienes fundaría la futura y preeminente Editorial Einaudi. En el liceo, un semillero antifascista, se distinguía por su fuerza moral y un carácter que intimidaba hasta a sus amigos; soñaban con liberar a Italia de la dictadura.
Con la nacionalidad italiana y graduado, trabajó como profesor, realizó críticas literarias y tradujo obras de Gogol, Tolstoi y Pushkin, entre otros. Experimentaba la literatura físicamente, se estremecía al pensar cómo la corrompía al traducirla. Pero la lucha antifascista pudo más y fue abandonando una brillante carrera intelectual.
Combatió desde la trinchera cultural a través de la editorial Slavia, las colaboraciones con la revista de Pavese La Cultura, de las editoriales de Antonicelli y Frasinelli y, a partir de 1933, de la editorial Einaudi.
Perdió el puesto de docente, se unió al movimiento Justicia y Libertad y contribuyó con los “Cuadernos”. Cae preso y es liberado en 1936 con duras restricciones. Por las leyes antirraciales pierde la nacionalidad italiana y en el 40 es confinado con su familia en Pizzoli. En 1943 entran los aliados, se va a Roma, continúa la lucha y edita un periódico clandestino, L’Italia Libera.
Alemania invade a Italia y Ginzburg, judío apátrida y antifascista, cae preso y el 5 de febrero de 1944 fallece.

