Rudolf Christoph Eucken, filósofo alemán, Premio Nobel de Literatura en 1908, nació en Aurich el 5 de enero de 1846. Estudió filosofía en la Universidad de Gotinga y filología clásica en la de Berlín. Se doctoró en 1866. En 1871 ingresa como profesor de filosofía y educación en la Universidad de Basilea. Luego acepta el mismo cargo en la Universidad de Jena donde enseña hasta jubilarse (1874-1920).
Su trabajo, conocido como “activismo ético”, se enmarca en la corriente idealista. Fundamentó su visión en la experiencia humana como la confluencia entre la naturaleza y el espíritu. Así, plantea que la cualidad natural no espiritual del humano debe esforzarse activa y constantemente a favor de la vida espiritual (activismo ético).
Fue un duro crítico de la filosofía naturalista, del intelectualismo abstracto y del tecnicismo porque consideró que éstos se abren totalmente al exterior produciendo inseguridad, fragmentación y vacío interior. En 1908 publicó “El significado y el valor de la vida” y recibió el Premio Nobel de Literatura por la “calidez y fuerza en la presentación con la que … ha reivindicado y desarrollado una filosofía idealista de la vida”.
Al jubilarse después de la Gran Guerra se dedicó totalmente a trabajar por la humanidad. Participó en la formación de maestros de primaria, dictó conferencias y produjo escritos de actualidad. Entre ellos están “Socialismo: un análisis” (1920) donde lo ataca como un sistema que denigra los aspectos espirituales y culturales de la vida y limita las libertades humanas, e “Individuo y Sociedad” (1923). Generó impacto en amplios círculos y obtuvo reconocimiento en varios países europeos, en EEUU, China, India y Australia, y sus amigos crearon la Eucken-Bund para difundir sus ideas.
Miembro de las Academias Nacional de los Linces y de las Ciencias de Suecia, falleció el 15 de septiembre de 1926.

