Manuel Suárez y Suárez, empresario, filántropo y mecenas hispano-mexicano, nació en Teifaros, Asturias, el 23 de marzo de 1896. Llega al puerto de Veracruz, México, en 1810 con 16 años, y con un hermano establece, en la capital, un negocio de mayoreo de granos y semillas y, más tarde, un abarrote de ultramarinos. Bullía la Revolución y el inquieto Manuel se unió a Pancho Villa, a quien conoció en los viajes realizados por el país para comprar granos, se incorporó a la División del Norte que fue derrotada.
Regresa a la capital e inicia nuevos negocios comerciales por su cuenta. En 1936 consolida la empresa Techo Eterno Eureka mediante la cual fabrica tuberías de asbesto y cemento para la infraestructura sanitaria de Tampico, Veracruz y Acapulco, carreteras, puertos y presas. Otros negocios que llevó adelante fueron el Hotel Casino de la Selva (Cuernavaca), Hotel Mocambo (Veracruz), ingenios azucareros en Oaxaca, Tepic, Sonora y Sinaloa que modernizó y consolidó.
En 1943 adquiere la nacionalidad mexicana y hace generosos donativos a los sectores salud y educación, entre muchas otras obras. Apoyó a paisanos que llegaban de España, con algunos de ellos fundó el primer núcleo del Opus Dei en América, con otros una casa de la cultura, contribuyendo, asimismo, con obras educativas en su tierra natal.
Como mecenas auspició más de 50 murales de artistas mexicanos y extranjeros, entre ellos Alfaro Siqueiros, Gerardo Murillo, Josep Renau y Taro Okamoto. Asimismo coleccionó numerosas obras pictóricas de más de 200 autores con distintos estilos, técnicas y dimensiones, expuestas en domicilios propios y de terceros, oficinas y hoteles. En particular destaca la propuesta que hace a Siqueiros para un centro cultural, quien diseña el Polyforum Cultural Siqueiros que incluye a otros muralistas.
Falleció el 23 de julio de 1987 en Ciudad de México.
Fotografía: Manuel Suárez y Suárez (izquierda) y Alfaro Siqueiros (derecha). Detrás de ambos el Polyforum Cultural Siqueiros.

