Harry Houdini, mago y escapista estadounidense de origen húngaro nacido como Erik Weisz el 24 de marzo de 1874 en Budapest, en el seno de una familia judía de padre rabino. A sus cuatro años el padre fue asignado a EEUU y se mudaron a Wisconsin. En situación precaria comenzó a trabajar desde los ocho años vendiendo periódicos y lustrando zapatos.
Tras asistir a la presentación de un mago ambulante se interesó por la actuación y empezó a realizar actos de contorsión y trapecio, uniéndose a espectáculos ambulantes y circos. De regreso a casa en N.Y. trabajó, descubrió el libro del mago Robert-Houdin, estudió magia formando una importante biblioteca y se cambió el nombre usando el de su ídolo. También se preparó físicamente practicando atletismo y natación, con firme disciplina e inclusive ganó varias competencias.
Presentó actos de ilusionismo tradicional (monedas y cartas), pero se especializó en escapismo y se convirtió en el Maestro, autodenominándose “el rey de las esposas”. Las actuaciones estrella eran “la metamorfosis”, encadenado dentro de una caja cerrada con candado, de ella salía encadenada su mujer y asistente, y “las esposas y grilletes”, que se los ponían alrededor del cuello, las muñecas, la cintura y los pies, liberándose de todos ellos. Luego incorporó elementos que hacían más difícil y peligroso el acto.
Ante centenares de espectadores se sumergía en el río con un grillo en los pies, otras veces dentro de una caja, otras veces colgaba de los pies desde una grúa a gran altura con una camisa de fuerza. El éxito internacional llegó y se presentó en escenarios europeos, incorporó la “cámara de tortura”, un tanque de agua en el que se sumergía encadenado, añadiendo tensión con la presencia de dos personas con hachas en mano, en caso de problemas.
Contrariamente a lo que se cree, murió de peritonitis el 31 de octubre de 1926.

