En esta edición EVD News nos movemos hacia las estrellas con Ad Astra, una película estadounidense de suspenso y ciencia ficción llevada a la pantalla hacia finales del 2019 con el trabajo protagónico de Brad Pitt y Tommy Lee Jones como figuras principales.
Una nueva aventura espacial creada para buscar en los límites del Sistema Solar vida inteligente. Comparada en el concepto y los temas de otras películas como 2001: A Space Odyssey (1968), Solaris (1972), Gravity (2013) e Interstellar (2014).
Este es un viaje hacia el interior del protagonista. Un viaje literal y metafórico. Un relato existencial que muestra el drama de una persona cuyo niño interno no sólo conserva el registro de abandono de la figura paterna sino que en ocasiones lo sobredimensiona.
La ambientación de viajes espaciales define el contexto de aislamiento como elección de vida con base en el deseo de escapar y no crear lazos afectivos permanentes con las personas más cercanas para no herir ni ser herido. Y en esa búsqueda del propósito de la vida los escritores hicieron personajes desapegados emocionalmente y bloqueados sentimentalmente como consecuencia de lo que no habían sanado porque lo desconocían. No eran conscientes del programa.
Sin duda el viaje interior puede llevar al concilio propio y con todo. ¡Re-conexión! El contacto, la guía, el apoyo, la compasión, el conocimiento de la verdad mueven hacia la aceptación de lo que emerge como registro. Y después el entendimiento: ya pasó. Ahora, ¿Con qué seguimos?
Y esto ocurre en Ad Astra: Hacia las estrellas, la reconexión con el interior para conocer y enfrentar lo que se cree causa dolor, desapegarse del temor, deshebrar los registros más profundos, aceptar la verdad y conciliar.
Revelador guión de James Gray y Ethan Gross. Todo fue necesario en esta historia. La progresión exacta para llegar al desenlace: la verdadera “misión” cósmica es perdonar/se y amar/se.


