Yevgueni Aleksándrovich Mravinski, director de orquesta y músico soviético, nació el 4 de junio de 1903 en San Petersburgo, sobrino de la soprano Yevguenia Mrávina y de la revolucionaria Aleksandra Kolontái. Recibió muy buena educación y en 1918 empezó a trabajar como repetidor de ballet en el Teatro Mariinski. Abandonó los estudios de biología para ingresar al Conservatorio de la ciudad donde se formó en composición y dirección.
Debutó en 1929, dirigió el Ballet Kirov y la Ópera Bolshoi hasta que ganó el Concurso de Directores de Orquesta de la Unión Soviética (1938) y fue nombrado Titular de la Filarmónica de Leningrado, cargo que ocupó hasta 1988. Durante la II Guerra Mundial Mravinski y la Filarmónica fueron evacuados a Siberia, donde fundaron la Ópera y orquesta de Novosibirsk.
Estrenó de Shostakóvich las Sinfonías 5, 6, 8 (dedicada al director), 9, 10 y 12, la Canción de los Bosques y dos Conciertos, la Sinfonía Nº 6 de Prokófiev e incluyó en el repertorio a Tchaikovski. Realizó giras con la orquesta (1946-1984) por Europa Occidental y Japón, llevando a la Filarmónica de Leningrado a obtener renombre internacional, muy especialmente por el repertorio ruso. También realizó grabaciones en estudio (1938-1961), y después todas se hicieron en conciertos.
Fue un director con un control técnico extraordinario y disciplina cuasi militar que le valió el apodo de “el viejo general”. Prestaba mucha atención a las intensidades del sonido y se tomaba libertades en el tempo, su gestualidad fue muy sencilla y pocas veces utilizaba la batuta. También recibió críticas por su frialdad y falta de “alma”, su rostro inmutable y sus movimientos verticales.
Distinguido con Artista Honorario de la URSS, Premio y Orden Lenin y Honorable Miembro de la Sociedad de Música de Viena, entre otros galardones, falleció el 19 de enero de 1988.

