Jean-Luc Montagnier, médico virólogo e investigador francés, nació el 18 de agosto de 1932 en Chabris, Indre, hijo único de un contable aficionado a la ciencia, que instaló un laboratorio en la casa y contagió su interés a Jean-Luc. Se licenció en medicina en la Universidad de París (1955) y se doctoró en La Sorbona (1960), ingresó en el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) y amplió sus estudios sobre replicación de virus en el ARN en el Reino Unido (1960-1964).
En 1965 fue nombrado director del Instituto Curie donde inició investigaciones acerca de los retrovirus, recibiendo el Premio Rosen de oncología (1971) y la dirección de la Unidad Oncológica Viral del Instituto Pasteur, sin llegar a abandonar el CNRS. En la década de los 80’ surge y se extiende una enfermedad mortal que fue denominada Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), y Montagnier, Françoise Barré-Sinoussi y Jean-Claude Chermann dedicaron sus investigaciones a identificar el agente causante.
Los estudios determinaron que se trataba de un retrovirus al que bautizaron “virus asociado a la linfadenopatía” (VLA, 1983) y que luego se confirmó y denominó “virus de inmunodeficiencia humana” (VIH-1 y 2, 1986). Asimismo, identificaron las distintas vías de contagio.
En 1984 surgió una polémica con Robert Gallo del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, quien también descubrió el HTVL-III, idéntico al VLA. Tras una investigación, la Oficina de Integridad Científica del Instituto Nacional de Salud estadounidense, sentenció a favor de Montagnier (1992). En 2008, él y su equipo recibieron el Nobel de Medicina.
También dirigió la ONG Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del SIDA. Posteriormente se interesó por la homeopatía y rechazó las vacunas para el COVID-19, lo que generó muchas críticas en su contra.
Miembro de varias academias y distinguido con muchos otros galardones y reconocimientos, falleció el 8 de febrero de 2022.

