Frederick William Mallandaine Ashton, bailarín y coreógrafo británico nacido en Guayaquil, Ecuador, el 17 de septiembre de 1904, cuyo padre era el gerente de la Central and South American Cable Company, y vicecónsul. La familia vivió en Lima (1907-1914) donde tuvo la oportunidad de ver a Anna Pávlova, la mítica bailarina rusa, quedando tan impresionado que decidió seguir esa profesión.
En Londres (1919) se formó como bailarín con Léonide Massine y Marie Rambert, quien detectó tales cualidades que lo animó a introducirse en la coreografía, encargándole su primer ballet “The tragedy of fashion” (1926). Comenzó a trabajar también en el Vic-Wells Ballet (luego Sadler’s Wells Ballet), de Ninette de Valois, y en 1935 dejó a Rambert atrás.
Durante su carrera en esta compañía trabajó largamente con la prima ballerina Margot Fonteyn y entre los montajes más exitosos estuvieron “La fille mal gardée” y el ballet comedia “Cenicienta”. Rechazó una oferta del American Ballet Theatre, regresó y creó una de sus coreografías más sombrías, “Dante Sonata”, la interminable lucha entre la luz y la oscuridad.
En 1946 la compañía se estableció en el Royal Opera House y debutó con “Variaciones sinfónicas”, considerada como obra maestra que define en sí misma el estilo de baile inglés, incorporada al repertorio que aún hoy se presenta. Ashton también creó coreografías para ballets de París y Nueva York, y en 1956 la compañía recibió el título de Royal Ballet, como se le conoció desde entonces. Ashton sucedió a De Valois en la dirección (1963) hasta su jubilación en 1970 y fue nombrado Caballero.
Legó algunas coreografías a colegas y amigos, pero la mayor parte a su sobrino, Director Administrativo del Royal Ballet (1983-2009). En 2011 se creó la Fundación Frederick Ashton para preservar su legado.
Falleció el 18 de octubre de 1988 en Suffolk.
Fotografía: Frederick Ashton (izquierda) junto a Margot Fonteyn (centro) y Rudolf Nureyev (derecha).

