En las redes sociales, sobre un enmarcaje ya completamente difuso del «perfil de usuario», vamos depositando nuestra vida, entiéndase por ello, pensamientos, emociones, gustos, experiencias. Vamos entregando toda una huella digital de lo que nos define, vamos trazando nuestra vida en cada imagen subida, cada comentario, cada me gusta; y quienes desean ir más allá, exponen sus puntos de vista, creencias, críticas o halagos.
Si lo vemos superficialmente, suena divertido, como muchos al comienzo quisimos experimentarlo, pero ya a estas alturas, tenemos que hacernos conscientes del riesgo que estamos asumiendo al exponernos de forma tan abierta al mundo. Ya no existe la privacidad ni el refugio, todo puede ser usado en contra, tan fácilmente tergiversado, manipulado, difamado, agredido. Sin que exista algún ente mediador que pueda establecer algún parámetro de ética y resguardo de la integridad, todo se vale, sin límites, sin reglas.
Casos de ataques hay centenares, con fines totalmente deliberados para herir, las estrategias son muy variadas, y vale la pena conocer algunas, para entender a qué nos exponemos:
1. Linchamiento digital (Online Lynching) o acoso grupal en línea (Online Mobbing): Es la acción en la que una multitud se organiza de manera espontánea o dirigida para castigar, humillar y destruir la reputación de un individuo.
2. Mercenarismo digital (Mercenary Influence) o sicariato reputacional: Es el proceso por el cual un creador de contenido o líder de opinión instrumentaliza su audiencia masiva de manera deliberada y remunerada para difamar, humillar y destruir la credibilidad de una entidad o individuo.
3. Cancelación masiva (Canceling): cuando la comunidad de forma organizada decide boicotear, denunciar y exigir la baja del perfil de una persona o marca debido a una supuesta falta u ofensa.
4. Ataque de astroturfing: es un ataque más sofisticado donde se utilizan cuentas falsas o bots de forma coordinada para crear la falsa impresión de que hay una ola masiva de personas reales criticando, denunciando o difamando a ese perfil.
5. Extorsión mediante ultrafalsos (Deepfake Extortion): amenaza bajo fianza de difundir contenido audiovisual falso pero hiperrealista, generado mediante inteligencia artificial, con el fin de destruir reputación, dignidad o integridad moral.
Cómo podría sobrevivir una organización o un ser humano consciente, que desee exponer una verdad. Es como ir en contra de la marea. Cómo expresar contenidos reales de transformación, de amor, e intenciones de elevación de la consciencia en espacios como estos. Es una tarea titánica, que supone la creación de estrategias para combatir la presencia de los heater quienes siempre están cazando posts para denigrar
¿Con qué se cuenta para defenderse ante tal abuso? Y aunque pueda sonar contradictorio, ante todo y por encima de todo, primero está la Verdad, luego la coherencia, seguido del continuo respecto, y el debido argumento de peso que vaya más allá del simple juicio. Ante esta muralla, todos los ataques se debilitan, no pueden hacer mella en los fundamentos de ética sostenidos por aquellos quienes aún representan una condición humana íntegra y sana.
Es un reto sumamente difícil y agotador que requiere mucho esfuerzo y constancia, más cuando todo está en contra, pero tal vez sea necesario, y vale la pena, para que aquellos quienes aún están buscando la aguja en el pajar, y deseen encontrar un principio de Conciencia más elevado comparado con lo que se expone en estos centros de distracción y superficialidad, puedan discernir y decir; aquí hay verdad, pulcritud y todavía, humanidad y principio de amor.
Referencias:
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8704529
https://www.elclip.org/mercenarios-digitales/
https://medium.com/@cibmangotree/inauthentic-trends-tracking-coordinated-campaigns-on-social-media-through-hashtag-usage-2d8015966ebd

