Frans Masereel, artista expresionista y pacifista belga, nació el 30 de julio de 1889 en Blankenberge, Flandes Occidental, en una familia acomodada de Gante. Frans comenzó estudiando en el Real Ateneo, después se instruyó en la Escuela del Libro Local y finalmente asistió a la Academia de Bellas Artes de Gante (1907-1910). También exploró la pintura, la escultura, la ilustración, el mosaico y el diseño de escenografías.
Trabajó en el taller de Jules de Bruycker, pintor y grabador inconformista, convirtiéndose éste en su amigo y tutor. Observó la vida obrera y se inclinó hacia las ideas socialistas y progresistas, despertando su rebeldía contra el capitalismo. Se estableció en París, debutó en Les Hommes du Jour mientras dominaba la técnica del grabado en madera y exponiendo en el Salón de los Independientes (1913).
Durante la I Guerra Mundial publicó ilustraciones antibélicas en la revista La Gran Guerra por los Artistas. Huyó a Ginebra (1915) donde trabajó como traductor de cartas de prisioneros de guerra y en otros oficios, colaboró con Les Tablettes y La Feuille y publicó “Debout les morts” y “Les morts parlent”, dos libros antibelicistas propios (ambos 1917). Formó parte del colectivo Lumière y su revista, expuso en Bruselas (1926) y desde 1928 colaboró con Le Monde, internacionalizando su trabajo, inclusive en EEUU, Rusia y Brasil.
Sus obras más reconocidas son las «novelas sin palabras», historias contadas con un grabado por página, sin diálogos para ser comprendidas por todo público, y de contenido social. Entre ellas destacan “Mon Livre d’Heures”, “El Sol” (ambas 1919), “La idea” (1920) y “La ciudad” (1925). Ilustró obras de numerosos autores como Hugo, Whitman, Tagore y Wilde y fue influyente en México y Argentina donde guardan una buena colección.
Miembro de academias en Bélgica y Alemania y distinguido con diversos galardones, falleció el 3 de enero de 1972 en Aviñón.
Fotografía: https://www.lambiek.net/artists/image/m/masereel_frans/masereel_frans.jpg.

