Nadie va a ciegas cuando el cosmos te va purificando el alma -porque despertaste y te activaste- cuando el horizonte eres tú, y el encantamiento de la guía, marca el recorrido de la luz; de tu luz. El miércoles 29 de julio, hace unas horas se celebró en el Ashram Caminantes del Amanecer, Cuenca, Ecuador, el Guru Purnima, y como suele ser en los espacios que van fortaleciendo los ánimos de los participantes, con la mirada de la esclarecedora y auspiciosa Luna Llena, a través de nuestra sensibilidad, logramos rendir el tributo al Gurú, al ofrendar su excelsa condición de preceptor espiritual.
Una mañana helada, que despuntó luego con un clima formidable, un cielo absolutamente azul y un sol que calentaba sin abrasar, sumada a unos Iniciados que venían de un retiro, convergió en la frecuencia de luz que permitió generar la atmósfera ideal para el jubileo, cuya figura central fue la Gurú. Sí, el momento de reafirmar el compromiso con uno de los objetivos esenciales del Gurú, quien trabaja con diligencia para guiar a la humanidad hacia la Realización del Ser.
Si el tiempo es fugaz, aquí no hay fugacidad, sino plenitud. Si el espacio es el convencimiento para procurarnos el juego exacto con la inmortalidad, no hay cómo sostener o darle un lugar al regocijo que le da cuerpo a las emociones que despierta el sagrado evento. Sin lugar a dudas, saludos al Gurú, que es supremo conocimiento, intelecto, memoria, ilusión, causa y efecto de todo. La entrega y la gracias.
Nuestra Gurú, Mataji Shaktiananda, rindió homenaje a su eterno Mahavatar Babaji, y a su otro mentor, el Shankaracharya, Swami Divyananda, y en esa divina bondad de enaltecer y honrar las frecuencias de luz, todos habitamos el prodigioso rito que nos impregnó de discernimiento y compasión, al margen de otras nociones orientadas hacia el Ser. El consciente propósito de seguir avanzando con las enseñanzas que nos brinda el Gurú.
Una jornada excepcional, porque todas las celebraciones del Guru Purnina, efectuadas en la Escuela Valores Divinos, se amparan en lo peculiar. No solo mantras, no solo los cantos devocionales del kirtan, no solo meditaciones, no solo el no menos singular acompañamiento de todas las almas presentes y conjugarse en una sola energía, consustanciada con la del Gurú; es en sí mismo, humildad, trascendencia, creación, sostenimiento, amor, rectitud y sabiduría.




Estoy tan baja d eEnergia. Soy consciente que es mi alma espiritual, Adaptándose a mi cuerpobTerrenal. yo Resto porte Jesús esta conmigo. amen y amén