Albrecht Dürer (Alberto Durero), pintor y grabador alemán, nació en Nuremberg el 21 de mayo de 1471. Su padre era orfebre y joyero y le enseñó el oficio desde pequeño, el cual probablemente influyó en su obra. Durero manifestó interés por la pintura y en 1486 ingresó al taller de Wolgemut como aprendiz de pintor y grabador. Entre 1488 y 1493 elaboró numerosas xilografías que ilustrarían ‘’Las crónicas de Núremberg’’ de Schedel, oficio que realizaría durante sus años de juventud.
En 1494 cumple con el matrimonio concertado y establece su propio taller. Viajó a Italia después de casarse y luego en 1505; allí conoció a Bellini, Mantegna y a Da Vinci y se nutrió especialmente del trabajo a base de las proporciones humanas.
En Núremberg vivió etapas fructíferas realizando retablos, tablas, retratos, autorretratos y obras de gran formato como ‘’El martirio de los diez mil’’, ‘’Adán y Eva’’ y para su ciudad natal ‘’Los cuatro apóstoles’’. Pero son los grabados los que dan clara cuenta de su genio y asientan su fama; entre ellos destacan ‘’El Apocalipsis’’, ‘’La Vida de la Virgen’’, ‘’El caballero, la muerte y el diablo’’, la ‘’Melancolía I’’ y la xilografía del rinoceronte. También trabajó para los emperadores Maximiliano I y Carlos I.
En sus días finales Durero escribió dos obras para comunicar sus conocimientos a artistas y artesanos: ‘’Los cuatro libros de la medida’’ y ‘’Los cuatro libros de la proporción humana’’.
Murió el 6 de abril de 1528.

