Benjamin Morrell, marino y explorador estadounidense, nació el 5 de julio de 1795 en Rye, Nueva York, y se crió en Stonington, Connecticut, donde su padre trabajaba en un astillero. Apenas con educación primaria, sin tener permiso y en secreto, se fugó con 16 años para ser marino. Su aventura comenzó al caer prisionero de los británicos dos veces durante la Guerra Anglo-Estadounidense.
Más tarde el Cap. Josiah Macy lo instruyó en todo lo necesario y en 1821 fue nombrado primer oficial del Wasp, barco destinado a la caza de focas. A partir de ese momento Morrell realizó cuatro grandes viajes (“Narración de cuatro viajes”, 1832).
El primero a los Océanos Antártico y Pacífico (1822-1824), fue el más controvertido por la inexactitud e imposibilidad de comprobación de datos, avistamientos y descripciones como el desembarco y cacería en la isla Bouvet sin mencionar su cobertura de hielo, el cruce del círculo polar antártico, descripción similar a la de Weddell (1827), el avistamiento de una gran extensión de tierra (Nueva Groenlandia del Sur) que más nadie vio, según sus coordenadas.
En el segundo recorrió el Pacífico norte y sur al mando del Tartar (1824-1826). Menciona el sitio de la población del Callao, Perú, por el ejército libertador de Bolívar, la erupción volcánica en Isla Fernandina, Galápagos, la cacería y enfrentamientos con nativos en California y la gran cacería final en las Galápagos.
Con el Antartic fue a la costa occidental africana (1828-1829), donde identificó gran potencial comercial en pieles, plumas, minerales y guano, y describió los males de la esclavitud. En su viaje final (1829-?) pasó por Nueva Zelanda, donde no habían focas, y por la Micronesia donde entró en conflictos letales con los nativos, regresando a casa.
Fue una figura controversial que continuó su vida entre viajes y rechazos, y falleció en Mozambique, 1839.

