Hemos aprendido demasiado de los actos salvajes, de ese estado natural que no siempre es una actitud consagratoria con la naturaleza, naturaleza humana, se entiende, de la venganza como uno de los descalabros que niega la morada divina, y que anula todo avance. Hay un descontento globalizado, y a su vez, estigmatizado con el eterno adiestramiento de un consumismo no menos globalizado.
Residimos en lo extraño, y esa extrañeza modela una cultura que nos deja poco espacio para entronizar la verdad. Sin embargo, lejos de todo ensalzamiento mediático, en parte de la costumbres y creencias universales, que crepitan en el tiempo kármico, en parte por el sembradío de las consignas del “conflicto permanente”, el hombre consciente, azuza, aguijonea, las circunstancias, y da un combate contra un acecho demoledor; la ignorancia.
Ella es una fuerza que cría obsesiones, y en ese candil, todas las mariposas danzan sin reparar en su propia destrucción. En esa procesión, podemos concluir que la ausencia de benevolencia, es un fruto directo del atraso, del desconocimiento, de la omisión de todo tipo de formas de amor. Esa falta de compasión ha socavado los principios esenciales de la virtud. Una humanidad con poco margen de maniobra para contrarrestar la embestida de la oscuridad.
El universo de lo ajeno es más intenso de lo que una simple mirada puede captar en los portales noticiosos. La indiferencia se posa sobre el planeta como un ángel exterminador. ¿Quién lo envió? El hombre. Nadie más ni siquiera quienes nos acompañan desde otras galaxias. No olvidemos que, en este infinito lienzo del cosmos, no hay distancias. Cuando creemos ver algo, de lejos, apartado de todo resquemor humano, lo tenemos en nuestro interior. Todo se mueve a la velocidad de nuestros pensamientos.
¿Cómo redimirnos de nuestras propias amenazas? ¿Por qué hemos sido tan autodestructivos? Miles y miles de personas se desplazan de un sitio a otro, huyendo de los conflictos bélicos, y hallan otras hostilidades. Menos de un tercio de la población mundial se ha tornado nómada. Intolerable transhumancia. Garantizando su propia existencia, acaba con su existencia. Polémica energía la de buscar un mundo mejor en este mundo, carente de bondad, ya que solo el egoísmo, basado en el materialismo extremo, impone su óptica desde la perspectiva del capitalismo salvaje.
Denunciar sin piedad tampoco resuelve el disparatado sistema. Nadie escucha el mensaje ni observan a las estructuras que intenta exponer y explicar el estado de cosas; y quienes los escuchan, sabe qué hacer: desentenderse del caos. Si el hombre es o no bondadoso por naturaleza, es materia vista, porque el karma define el derrotero.
¿Cuál es el continente del futuro? La errancia. Como van las cosas, hay que empezar a ver el porvenir con el doble o triple de miseria con que lo observamos ahora. El hombre sagrado ha perdido su bondad, su compasión. Pero, retomemos el optimismo responsablemente, y dejemos a los poderosos en su trastienda particular, mirando a Marte, o a Ucrania, o a Canadá, a Siria, a Gaza, a Groenlandia, a toda Europa, y al Canal de Panamá.
Ellos saben cómo hurgan en el nuevo contrato social, revisionista y transgresor. No es un secreto que este siglo XXI está espeso de maldad, efecto directo de los anteriores siglos de perversidad, y a falta de benevolencia, de compasión por el otro, es indispensable saber situarse en la región de la discrecionalidad, de la sindéresis, sin que ello implique inacción, o indiferencia.
En un mundo desregulado, ponderemos todo con el rigor de la luz.


la grandeza del alma perdida a veces los que de una manera u otra se sienten comprometidos son tildados con muchas expresiones incómodas dónde pareciese que estamos desubicados en el sistema gracias me encantan sus escritos salu
se ha perdido la bondad y la compasión,en la humanidad y asta en nuestras familias a los que la practicamos nos dicen bobos,fracasados e hipócritas,pero para los que tenemos seguridad y convicciónes que vienen desde el alma,poco nos importa estás opiniones.manyenrnos firmes en ellas es el mayor acto de bondad que podemos hacer por nosotros mismos.🌻😌🙏
Om Namaha Shivaya… muy oportuno el informe,en este tiempo de tanto atake directo al ser ;viendo como se traicionan hermano a hermano sin tregua …el llanto a flor de ojos …luz y más luz …gracias…Shanti Shanti Shanti …