Jacques Cartier, navegante y explorador francés, se cree que nació el 31 de diciembre de 1491 en Saint-Malo, Bretaña. Realizó tres viajes (1534, 1535-36 y 1541-42) al norte del continente americano por encargo del rey de Francia Francisco I, el cual deseaba encontrar una ruta entre Europa y Asia lejos de las tierras de dominio español.
En el primero realizó, desde Terranova, un reconocimiento de las costas del golfo de San Lorenzo y las islas Príncipe Eduardo y Asunción, contactó el pueblo Stadacona (hoy Quebec) de aborígenes iroqueses y plantó una cruz de 10 metros con el texto “Viva el rey de Francia”. Se estima que Cartier ya conocía Terranova, pues la isla ya era visitada por pescadores bretones y vascos, y sus libros de viajes aludían a los habitantes de la Nueva Francia.
En el segundo viaje remontó el río San Lorenzo desde su desembocadura, reencontrándose con Stadacona y continuando por 200 km hasta el lago Saint-Pierre y la comunidad Hochelaga, más grande e impresionante; allí supo de las riquezas del reino de Saguenay, pero no pudo continuar por la presencia de rápidos a los que bautizó “Lachine”, convencido de que estaba en la costa asiática.
El tercer viaje tenía el objetivo de hallar el reino de Saguenay, estableció un asentamiento y un fuerte (“Charlesbourgh Royal”) en la confluencia del San Lorenzo con Cabo Rojo (hoy Montreal) y recolectó lo que creyó era oro y diamantes. Sin poder continuar su misión, dejó el asentamiento y regresó a Francia con su carga, la cual resultó ser pirita y cuarzo.
Su mayor aporte fue penetrar el interior de norteamérica abriendo camino a la colonización, describir geográficamente la zona recorrida y ser el primero en usar el nombre “Canadá” en sus documentos.
Falleció el 1 de septiembre de 1557 cerca de Saint-Malo.

