Victoria Ocampo, escritora, editora, filántropa y mecenas argentina, nació el 7 de abril de 1890 en Buenos Aires, en una de las familias más acaudaladas del país. Se educó con institutrices británicas, admiraba a Verne, Conan Doyle, Dickens, Poe, entre otros y en Europa estudió piano, canto y filosofía, y literatura en La Sorbona. Era muy independiente, hacía lo que le gustaba y nunca se sometió a las convenciones sociales. Alta e imponente, ocurrente, irascible, dominante a veces, pero graciosa y de verbo fluido, cosmopolita y viajera.
Comenzó publicando en La Nación, hizo amistad con Ortega y Gasset, quien la apoyó, mejoró su castellano y fue una importante influencia, así como con el escritor Waldo Frank y el diplomático-escritor Eduardo Mallea. Debutó con el ensayo “De Francesca a Beatrice” (1924) prologado por Ortega y Gasset. En su obra destacó el elemento biográfico y autobiográfico, dio más peso al destino que al carácter y fue descrita como “escritora de circunstancias, espontánea y natural”.
Fundó la revista literaria Sur (1931) que abrió las puertas a numerosos escritores e intelectuales de renombre y proyectó a los noveles, se editó durante 45 años constituyéndose en un lazo entre Latinoamérica y Europa, y en la más prestigiosa de América. Se relacionó personal y epistolarmente con personajes como Tagore, La Rochelle, Virginia Woolfe y Gabriela Mistral, entre otros.
También hizo activismo feminista escribiendo y fundando la Unión Argentina de Mujeres (1936) y fue la única periodista iberoamericana presente en los juicios de Nuremberg. Su obra más importante es “Testimonios” (10 vol., 1939-1977), reflexiones, entrevistas y viajes, y su “Autobiografía” (6 vol., 1979-1984); publicó otras 16 obras y 16 traducciones.
Miembro de la Academia Argentina de Letras y acreedora de distinciones nacionales e internacionales, falleció el 27 de enero de 1979.

