Alice Joséphine Pons, soprano franco-estadounidense, nació el 12 de abril de 1898 en Draguignan, Cannes. Su madre era pianista, la inició en la música y la alentó a seguir la carrera artística. Estudió piano en el Conservatorio de París, a los 15 años ganó su primer premio y durante la I Guerra Mundial tocó en el hospital para enfermos y heridos.
Talentosa para el canto y el drama también, se presentó en recepciones en Cannes y luego apareció en el vodevil. En 1923 su primer esposo la animó a estudiar canto y dos años después la soprano Dyna Beumer la introdujo con Alberto de Gorostiaga quien la formó en canto lírico. Pons poseía un don vocal poco común, la voz de coloratura, y sus agudos era cristalinos. Debutó como Lakmé en la ópera homónima de Delibes (Mulhouse, 1928) y cosechó el éxito inmediato.
Continuó presentándose en Francia hasta que viajó a Nueva York, conoció a Gatti-Casazza, director y gerente del teatro Metropolitan Opera, quien, tras una prueba, la incorporó a la institución. Debutó con Lucia de Lammermoor (1931) sorprendiendo a la crítica y al público que no la conocían. Tal éxito se fundió con su belleza natural, su figura menuda, su capacidad dramática y su estilo glamoroso, convirtiéndose rápidamente en una estrella.
Adquirió la nacionalidad estadounidense y trabajó en el Metropolitan Opera por tres décadas, despidiéndose en 1960. Asimismo, se presentó en otros escenarios de EEUU, Europa y Argentina. Su coloratura destacó en óperas francesas e italianas y fue la primera soprano, en 50 años, en alcanzar el Mi sobreagudo de “Lakmé”.
Obtuvo gran popularidad y fue considerada la mejor cantante del mundo en los 40’, realizó grabaciones, presentaciones radiales, apariciones en películas y en portadas de revistas. Recibió la Legión de Honor entre otros galardones.
Falleció el 13 de febrero de 1976 en Dallas.

