Por Julio Algañaraz
Fuente: https://www.clarin.com/
Hay 101 experimentos contra el Covid-19 que podrían no prosperar nunca. La experiencia vivida con el Sida podría repetirse.
Se busca frenéticamente una vacuna contra el Covid-19, el coronavirus portador de la pandemia, y en el mundo ya hay 101 experimentaciones para conseguir una segura y eficaz. Pero solo los más optimistas creen que en dos o tres años se podrá ir a la farmacia para inyectarse el remedio que nos libre de la pesadilla. Bajando de los ansiosos sueños a la realidad, los tiempos se alargan a ocho, diez, quince años, según los casos. O a nunca, como ocurrió con la famosa vacuna contra el SIDA anunciada en los años ochenta. Han transcurrido desde entonces 30 millones de muertos y la vacuna no llega.
Precisamente a partir de la historia del SIDA (Sindrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es que se habla de la variante obligada, que otros llaman el Plan B: convivir con el virus si no se lo puede eliminar. Hace poco fueron suspendidos los estudios clínicos de una vacuna en experimentación que parecía la más prometedora para curar el HIV, que tuvo al mundo en vilo durante décadas. Fue gracias a un cocktail de antivirales que el SIDA pasó de ser una condena a muerte a convertirse en una enfermedad crónica. Los pacientes llevan una vida normal, tragan más de 30 pastillas por día, pero van adelante. El virus del HIV lo llevan adentro.Newsletters Clarín Coronavirus en la Argentina
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