Si hablamos de seres fríos que controlan a los humanos, manteniéndolos atrapados en una simulación que emula una época pasada y manipulan sus mentes para mantenerlos ignorantes de la realidad, probablemente nos venga a la mente el nombre The Matrix. Pero un año antes del estreno de esta famosa película, un filme no tan famoso se estrenó y exploró la premisa del control de la realidad desde un enfoque que tal vez puede haber alcanzado mayor profundidad que la que The Matrix alcanzó.
Dark City fue estrenada en 1998, dirigida por Alex Proyas, reconocido por su adaptación cinematográfica del cómic El Cuervo, en donde logró construir una atmósfera oscura para presentar a este vengador fantasmal. Sin duda estos elementos pueden ser reconocidos en Dark City y le aportan una sensación de ensueño al espectador, que invitan a una experiencia de visualización más profunda.
Desde la primera secuencia, una voz en off nos presenta a los antagonistas de esta historia, los llamados “strangers”, extraños u ocultos, como también se tradujo. Seres de naturaleza extraterrestre, con elevado desarrollo de tecnología que los llevó a ser capaces de manipular la realidad material. Esto los ha llevado a su decadencia y posible extinción. Y encuentran en nuestro planeta una posible solución.
En la idea inicial de Proyas, estos seres iban revelando su naturaleza a lo largo de la trama, pero el estudio sintió era demasiado complejo de entender, por lo que exigieron se iniciara la cinta con esta voz en off que explicara con más detalle. La idea original para esta película, relata Proyas, surge de un sueño recurrente que lo acechaba en su niñez, en donde un grupo de seres ingresaba a su habitación y podía modificar la realidad.
Se nos presenta una imponente y caótica ciudad que nos recuerda a la película expresionista alemana Metrópolis, con la que también comparte ciertos elementos narrativos. Y sucede un hecho inexplicable, a la media noche todos los habitantes de esta ciudad caen dormidos al unísono.
Durante esta siesta programada conocemos a nuestro protagonista, John Murdoch, de quien poco sabemos en las primeras escenas, con la particularidad de que él tampoco sabe de sí mismo. Ha despertado en una escena del crimen sin memoria. ¿Héroe o villano? Es la pregunta que todos nos hacemos, incluído John. Es así como acompañamos a este personaje aparentemente amnésico a reconstruir su identidad a través de esta extraña ciudad.
John también dormía al iniciar su aventura, solo que aparentemente despertó primero que los demás. Y este despertar es revelador. Es así como conocemos a través de este ser despierto a los tempranamente mencionados “extraños” y la forma como operan mientras la humanidad duerme, manipulando la realidad, modificando el escenario con el poder que llaman “sintonizar”, pero además modificando el rol que cada humano juega en esa dinámica, borrando sus mentes para insertar, literalmente, nuevos paquetes de recuerdos.



Personajes sombríos ataviados en ropas oscuras, con pieles pálidas y formas mecánicas, de quienes más tarde conocemos la naturaleza de su crisis como raza y el motivo que los lleva a experimentar con la humanidad. Su avance tecnológico los llevó a unificarse en una mente colectiva, y la naturaleza humana pareciera ser ese elixir que podría evitar su extinción.
Otro elemento visual que se presenta de forma constante desde los créditos iniciales es el espiral, que viene a representar ese ciclo en el que los “extraños” mantienen atrapada a la humanidad, controlando el tiempo y manteniendo a los habitantes de la ciudad oscura en una réplica de recuerdos reciclados.
Pero al igual que Neo en The Matrix, John no es un personaje cualquiera. Además de su temprano despertar y su falta de memoria que podría significar su escape del control de recuerdos que manejan los “extraños”, John también descubre su capacidad de “sintonizar” la realidad como lo hacen sus captores. Se convierte en la figura mesiánica elegida para liberar a la humanidad.
Indudablemente Dark City guarda grandes similitudes con The Matrix, siendo cada una desde su enfoque particular un impactante relato que revela, al nivel que cada espectador lo quiera llevar, elementos ocultos en la dinámica del mundo en el que vivimos, con la premisa de que el impacto lleve a la audiencia a cuestionar su propia realidad, la naturaleza de su mente, de sus recuerdos y su propia identidad.
Fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Dark_City
https://www.cineversegroup.com/2024/04/shedding-light-on-dark-city-largely.html?m=1
https://universodecienciaficcion.blogspot.com/2018/12/1998-dark-city-alex-proyas.html?m=1

