Gottfried Benn, médico, poeta y escritor alemán, nació el 2 de mayo de 1886 en Mansfeld, Putlitz, hijo de un pastor protestante. Estudió teología y letras en las Universidades de Marburgo y Berlín, y recibió instrucción médico-militar en la academia, donde se especializó en enfermedades cutáneas y venéreas.
Sus primeros poemas (“Morgue”, 1912) manifiestan la crudeza y aspectos médicos de la degradación corpórea humana, que entusiasmaron a artistas e intelectuales de la vanguardia expresionista, estética que se aprecia también en “Hijos” (1913) y “Carne” (1917).
En la etapa post-expresionista su poesía busca las formas de vencer la impermanencia y el caos inmaterial, lo que de alguna manera lo aproximó al nazismo dirigido a vencer el caos y establecer un nuevo orden.
No obstante, su pasado expresionista, el pesimismo y la impronta nihilista de Nietzsche (a quien cita con frecuencia y dedica un ensayo), lo hace objeto de ataques gubernamentales, expulsión del círculo de escritores y prohibición de publicación. Tampoco puede ejercer por las restricciones impuestas a distintas profesiones, así que se refugia en el ejército y en el silencio.
Resucita en la posguerra cuando publica la producción de sus años silentes. “Poemas estáticos” (1948) fue recibido con entusiasmo, por encima de otros autores y reconociéndole como el poeta más importante y original después de Rilke y Brecht.
Benn también abordó otros géneros. “Cerebros” (1916), colección de relatos sobre el surgimiento de un hombre nuevo, rompen con la narrativa tradicional, fragmentándola y envolviéndola en ambientes sofocantes. Luego están la “Novela del fenotipo” y “El ptolemaico” (ambas 1949), y la autobiográfica “Vida doble” (1950) más convencional. Brillan también sus ensayos sobre temas estéticos y el ejercicio de la lírica.
Se le considera el poeta renovador de la lírica alemana y el más importante de la posguerra.
Falleció el 7 de julio de 1956 en Berlín.

