Tiberio Claudio Druso, emperador de Roma entre el 41 y el 54, nació en Lugdunum, hoy Lyon, Galia, el 1 de agosto de 10 a.c. Huérfano de padre, cojo y tartamudo, sufrió el desprecio de su madre y de la familia, considerándosele ejemplo de estupidez e inaceptable para cargos públicos. A sus 17 años disminuyó la tartamudez y su familia descubrió que era inteligente, así que se le dio educación en historia y filosofía, en matemáticas, gramática, geometría, medicina y griego.
Era sobrino-nieto del emperador Augusto, sobrino de Tiberio y tío de Calígula, sucesores de Augusto. Hasta sus 47 años no ocupó cargos públicos, cuando Calígula lo nombró cónsul y senador, antes de ello se dedicó a la academia y fue escritor prolífico.
Sus obras abordaron principalmente el tema histórico sobre Augusto, los etruscos y ocho tomos sobre Cartago, un diccionario etrusco, la defensa de Cicerón y su autobiografía. Ninguna sobrevivió, únicamente como fuentes acerca de la dinastía Julio-Claudia y menciones en obras de historiadores.
Cuando la Guardia Pretoriana asesinó a Calígula, proclamó a Claudio como emperador, tenía más de 50 años y era el único sobreviviente de la dinastía Julio-Claudia. Durante su gobierno extendió el imperio hacia Britania, sureste europeo, Asia Menor, Medio Oriente y Mauritania, fortaleció los distritos militares germánicos, realizó un censo (48) que resultó en casi 6 millones de ciudadanos, fue gran administrador, promovió la construcción de obras públicas, mostró interés en las provincias, y también intervino en el área judicial y legislativa. Centralizó los poderes y creó un secretariado de Estado, realizó reformas religiosas y reactivó los juegos seculares. Intentó conciliar con los senadores, pero muchos eran hostiles y tuvo que enfrentar varias conspiraciones.
Despreciado por familia y contemporáneos, pero muy querido por el pueblo. Sobre él se han hecho obras de ficción, la más popular Yo, Claudio de Robert Graves, también llevada al teatro y la televisión.
Tiberio Claudio César Augusto Germánico falleció envenenado, en Roma, el 13 de octubre del 54.

