Hay una tendencia, en la vida espiritual, a avanzar poco. Nos dejamos atrapar por las estrategias del ego que alardea haberte permitido algo que sabemos es un bien menor. Se requiere más bien una transformación definitiva y urgente, la cual deberíamos actuar con la emergencia del caso. Parar de sustituir una cosa por otra en la superficialidad del espíritu, ya que nuestra alma exige la liberación y clama por romper la rueda del Samsara.
Cómo puede el ser humano destruir tantas sombras de inconsciencia y evolucionar hacia la autorealización o liberación, moksha o Nirvana?
Para la liberación, la idea es ir elevándose hacia una conciencia más y más sátvica. Pero nada en nuestra vida es lineal, todo es en espiral. Todos vamos a pasar en algún momento por un episodio de conciencia tamásica, luego rajásica y sáttvica. Es importante reconocer esos momentos y saber qué hacer en cada ocasión.
Existe el mito del Ave Fénix, que siente que llega su hora y se prepara para su muerte con aplomo y serenidad, porque es la ley de la vida , pero el hijo recoge la memoria del padre de sus cenizas regenerándose en un ciclo sin fin integrándose también en el espíritu de la comunidad , así mismo el Ave Fénix también nos sugiere una muerte simbólica , en la que las personas nos enfrentamos a situaciones de extraordinaria intensidad que nos obligan a transformarnos a adaptarnos a un nuevo escenario.
Es ese “morir un poco” que sigue a un hecho más o menos traumático que nos impele a hacernos más fuertes, algo que también enlaza con nuestro concepto moderno de resiliencia.
En la tradición hindú la Madre Divina que destruye está representada por la diosa Kali. No resulta fácil de aceptar a la destrucción como un manifiesto de Amor pero es necesario hacerlo para entender a esta forma poderosa de la divinidad quien restituye a toda instancia nuestra verdadera naturaleza y responde así a los más elevados principios de la ley cósmica.
Al ver a la diosa Kali, contemplamos la manifestación más extrema de la Ley y representa la fuerza divina radical que se activa en los devotos que le invocan asistencia y en quienes activa un trabajo poderoso de purificación y transmutación verdaderos de conciencia, manifestada para la propia destrucción de la oscuridad del alma que aún tiene en sus entrañas fuerzas opuestas a la luz que deben ser transmutadas en forma inminente.
¿Cómo podría llegar el hombre en esta época de tantos distractores de conciencia, de tanto juego de ego, de tanta mátrix, salir victorioso de su camino evolutivo de alma? Viviendo una vida llena de desafíos y retos espirituales.
Han venido muchos maestros espirituales que son la expresión y manifestación de Dios mismo. Ellos representan la absoluta comunión con el Ser. Solamente cuando se ha alcanzado el samadhi, jamás se vuelve a ser presa del engaño, pero mientras no se ha alcanzado este estado, no se está a salvo. Sería beneficioso para nuestra evolución de conciencia confiar más, comprender más, sentir más y confirmar ya con decisión y coraje desde nuestro interno una respuesta propia, a pesar de nuestras resistencias , miedos y cuestionamientos y lograr esa trascendencia, ese logro de conciencia de afianzarnos en aquel Ser que vino a la tierra con el único propósito de que veamos en nosotros la Divinidad, el maestro espiritual.
La idea es hacer esa transformación, sean los que sean nuestros contenidos de sombras y así alcanzar la expansión, elevación e iluminación , el llamado último y más pristino de nuestra alma hermosa y poder decir algún día : “Así como la ola se funde en el océano. Estoy en tu bendición siempre Señor, soy uno contigo y con todos y me alegro que así sea”.
Fuentes consultadas
Máximas de Paramahanssa Yogananda. Self Realization Fellowship . 2001
Claridad . Stella Castro Romo . 8va Edición.


buenaso ya tengo que aprender a reconoser todo lo que pasa con mi cuerpo