Georgina Josefa del Carmen Febres-Cordero y Troconis, religiosa católica venezolana, nació el 16 de noviembre de 1861 en la ciudad de Mérida, en el seno de una familia numerosa, noble y profundamente cristiana. Desde muy niña manifestó un fervor religioso y se alborozaba con los actos de piedad. Era alegre, jovial, emprendedora, muy activa, perseverante, de viva inteligencia, sensible, fina y serena.
A sus 12 años perdió a su madre y tomó las riendas del hogar, educó a sus hermanos menores, realizó los quehaceres domésticos y atendió a su padre, demostrando espíritu de servicio y forjando su entereza. En 1890 se dirigió al convento de las Madres Clarisas, luego de dos años ingresó a la comunidad de las Hermanas de la Caridad de Sta. Ana, regentes del Hospital San Juan de Dios, y con la aprobación de las autoridades religiosas, tomó los votos (1892).
Realizaba las labores más arduas con naturalidad, esmero y abnegación. Enfrentó las dificultades generadas por el estado de guerra e inseguridad, cuando faltaba lo más elemental para la atención de los enfermos, ancianos y heridos. En 1900 la Madre Georgina, la Madre Julia y la hermana Herminia se encargaron del hospital y en 1903 la joven congregación recibió la institución canónica como Congregación Diocesana de Hermanas de la Caridad de Sta. Rosa de Lima (luego Hermanas Dominicas de Sta. Rosa de Lima).
En 1904 la Madre Georgina y sus hermanas fundaron en el estado Táchira el Asilo San Antonio para niños huérfanos y el Hospital Padre Justo. En Mérida estableció el Jardín del Niño Jesús (1908) y un hogar para niñas desvalidas (1917). Su obra fue consolidada con las virtudes de la humildad, Fe, esperanza, caridad, unión fraterna, silencio, recogimiento, prudencia y amor a la cruz, y hoy su santidad está en trámites.
Falleció el 28 de junio de 1925.
Fotografía: https://asilosanantoniove.wordpress.com/wp-content/uploads/2013/10/oelo-41.jpg.

