Cuando sociedades, individuos y colectivos practican formas de espiritualidad elevadas no existe una dicotomía entre la espiritualidad y cuerpo, existe unidad y equilibrio. Para quien mantiene y conoce una práctica espiritual, como es el caso del yoga, “el cuidado del cuerpo es un deber sagrado”.[i] La práctica del yoga permite mantener la buena salud y por supuesto una adecuada actitud ante la vida y ante el propósito de ella.
El divorcio entre espíritu y cuerpo viene de una visión fragmentada, sobre todo en sociedades donde predomina una visión religiosa y dogmática, y la materialista, que cree que los humanos somos solamente razón y materia. El yoga también ofrece una adecuada herramienta para el autoconocimiento, para el balance integral y la armonía,[ii] donde se infiere un balance integral mente, cuerpo, alma. La dicotomía cuerpo-espíritu desparece ante el conocimiento del yoga, que permite alcanzar un “bienestar mental, físico y espiritual de las personas”.[iii]
“Quien descuida y mortifica
su cuerpo para obtener superioridad espiritual,
no tiene la razón” (Swami Sivananda)
Swami Sivananda, de Rishikesh, médico y gurú, decía: “Si se admite que el hombre es, en realidad, un espíritu incorporado a la materia, una unión completa con la Realidad exige la unidad de estos dos aspectos… No existe ninguna incompatibilidad entre los dos… La doctrina que pretende que la felicidad en el más allá no puede ser obtenida sino por la ausencia de goce aquí abajo, o por la búsqueda deliberada del sufrimiento y de la mortificación, debe ser tenida por falsa. La felicidad aquí abajo y la bendición de la Liberación, tanto sobre la tierra como en el más allá, pueden ser alcanzados haciendo de cada acto humano y de cada función un acto de adoración”. En suma una parte de la naturaleza.[iv] El mismo Swami Sivananda afirmaba que quien descuida y mortifica su cuerpo para obtener una pretendida superioridad espiritual no tiene la razón.
Ciertas culturas y religiones en el pasado y en el presente, consideraban que para llegar a un avance espiritual se debería practicar el martirio, flagelación del cuerpo y castigo, también llevaban encima el sentimiento de culpa. Este tipo de violencia, culturalmente aceptada en el pasado, está presente en la actualidad en rituales religiosos relacionados con la semana Santa y la crucifixión de Jesús, en ciertos países católicos, donde se encuentran penitentes, nazarenos y flagelantes. El dolor autoinfligido era considerado sagrado, una mal entendida forma de fe. El maltrato del cuerpo está también presente en otras religiones, como ciertos grupos musulmanes chiítas e hinduistas tamiles, que se provocan lesiones con espadas, anzuelos y barras de hierro.[v]
“El cuerpo colonizado es un medio
para construir existencia y darle valor
a los pliegues divinos.”
En la actualidad, existen otras formas de maltrato del cuerpo, flagelación mental y flagelo físico ¿Cuáles serían en la actualidad esas variantes de ejercer violencia hacia sí mismo, no reflejados en la fe? El cuerpo colonizado – la conciencia y la inconsciencia conviven en esa especie de ágora – es un medio para construir existencia y darle valor a los pliegues divinos que esquivamos por falta de amor.
La falta de amor, se ve y se siente en la sociedad vacía de valores. Adolescentes, jóvenes y adultos, bajo la indiferencia de una sociedad materialista y consumista, practican formas de autoflagelación como un grito de socorro ante un enorme dolor psicológico, los adolescentes que viven la indiferencia de la familia, el bullying escolar, conflictos intrafamiliares, por ejemplo, practican cortarse la piel con navajas o estilete, se dejan marcas en el cuerpo y sangran, el dolor físico no es más que una señal de los problemas internos.
Entre las causas de la autoflagelación están los serios problemas actuales como trastornos emocionales, baja autoestima. Entre estos problemas también están los relacionados a la autoimagen y el rechazo al cuerpo, la bulimia, la anorexia, por ejemplo, que es una forma de sentir dolor, que es lo único que muchas personas conocen, en lugar del Amor. Son expresiones distintas con el mismo resultado, el uno expresa dolor y vacío y el otro dolor por fe.
Fuentes consultadas [i] André Van Lysbeth, Aprendo Yoga, Barcelona: Ediciones Urano, 2002, p. 16. [ii] “Yoga es Autoconocimiento”, Shatkti Yoga, Escuela Valores Divinos, 8 de agosto 2021. [iii] “Yoga”, Patrimonio Cultural inmaterial. UNESCO, https://ich.unesco.org/es/RL/el-yoga-01163 [iv] André Van Lysbeth. Aprendo Yoga, Barcelona: Ediciones Urano, 2002, p. 20. [v] Gerardo di Fazio, “Flagelación, penitencia, crucifixión y el uso del cilicio hasta sangrar: cuando la religión se vuelve extrema” Infobae.com.13/marzo/2021, https://www.infobae.com/sociedad/2021/03/13/flagelacion-penitencia-crucifixion-y-el-uso-del-cilicio-hasta-sangrar-cuando-la-religion-se-vuelve-extrema/ consultado 05/08/2021


Fare flagello al proprio corpo è assolutamente sbagliato! Il corpo è la cada del divino SE…(Dio) la ricchezza è un mezzo non un fine! Molte persone facoltose dimenticano che non sono onnipotente. Una cosa è certa Che con i fichi secchi non si fanno i matrimoni……gracias ❤️????????
Gracias por la reflexión
Encuentro ciertos valores, implícitos
en el instinto de hacer el bien.
Lo mas difícil,
siento,
es confiar en hacerlo,
aún sin tener la capacidad de
Ver, lo perfecto que se torna todo,
si accionamos desde el amor.
Gran abrazo ONS