Georg Simmel, filósofo y sociólogo alemán, nació el 1 de marzo de 1858 en Berlín, último de siete hijos de una familia de comerciantes prósperos y cultos, y de origen judío convertidos al cristianismo; no obstante, el antisemitismo generalizado limitó aspectos de su vida académica. Tras la muerte del padre, un amigo de la familia lo adoptó y le dejó una fortuna que le dio independencia.
Se doctoró en 1881 con una tesis sobre Kant y con otra obtuvo la habilitación (1885), ingresando como profesor en la Universidad Friedich Wilhelm, Berlín; sus interesantes conferencias se hicieron populares, abrigando a extensas audiencias. En 1890 se casó con una pintora y escritora y su hogar se convirtió en centro de reuniones frecuentado por intelectuales como Rilke, Husserl y los esposos Weber, entre otros.
Simmel adquirió prestigio y su obra fama, enmarcada ésta en el neo-kantismo relativista; su enfoque fundamentó el antipositivismo sociológico. Su pensamiento aborda temas más próximos al individuo y la sociedad. Estudió las relaciones sociales considerando estructuras como el Estado y la familia y materias como la moral, la política, la economía y la estética. Realizó un análisis del dinero (“Filosofía del dinero”, 1900), su influencia en las interrelaciones sociales y la cultura, y cómo se convirtió en un fin en sí mismo.
Publicó 25 libros y, aunque su vida académica fue periférica, brindó orientación y sirvió de inspiración a nuevas generaciones, siendo de gran influencia para Georg Lukács, Max Scheler y la Escuela de Frankfurt, entre otros. “Las metrópolis y la vida intelectual” (1903) lo convirtió en padre de la sociología urbana, cuya mayor influencia se produjo en EEUU, y “Sociología” (1908) sentó las bases científicas de esta disciplina.
Co-fundador de la sociología moderna, recibió un doctorado honorífico (1911) y la cátedra de filosofía (1914) en Estrasburgo, donde falleció el 26 de septiembre de 1918.
Fotografía: https://milagrosia.com/wp-content/uploads/2025/06/george-simmel-hor-e1752267718710.jpg.

