Hay un terreno que exhibe una inmensa cantidad de interpretaciones, que nacieron hace miles de años, y que miles de años después, no han podido ser resueltas por una razón muy sencilla; hay cosas que la razón no comprende, ni comprenderá. Incluso, ni el corazón. Es lo que se conoce como una aporía: un camino sin salida, que no tiene resolución. ¿Es la geometría euclidiana la geometría de nuestro universo? Por ejemplo, qué forma tiene el espacio, es cerrado, es abierto, qué peso tiene, qué dimensiones, qué está fuera de él, o si existe esa condición, como para que nos preguntemos, o cuál es su sentido, si tiene sentido.
En lo estrictamente material, desde 1999, la Organización de las Naciones Unidas, ONU, oficializó la celebración de la Semana Mundial del Espacio, periodo comprendido entre el 4 y el 10 de octubre. ¿Por qué inicia y culmina ese día? El 4 de octubre de 1957 fue el lanzamiento del primer satélite artificial al espacio, el Sputnik; y el 10 octubre de 1967 entró en vigencia un tratado que rige la exploración. El organismo considera que ese infinito recinto, de alguna manera, integra a la humanidad.
Aunque el espacio, esa entidad absoluta, es una fuente inagotable de sostenimiento en varios frentes (ciencia y tecnología, etc) nos ha costado, mantener una relación cósmicamente honesta, y más bien, hemos desafiado su naturaleza. Nadie sabe con exactitud la cantidad de satélites basuras que orbitan en el espacio, y la contaminación que genera su presencia. Y ahora que jugamos al turismo espacial, bajo un tremendismo puramente diseñado para distraernos, el futuro que nos aguarda entre esas rutas abiertas hacía el infinito, luce adulterado por la inconsciencia del terrícola.
Volviendo a la Tierra, esta Semana Mundial de Espacio, está dedicada a “Las mujeres en el espacio”. La idea es valorar la contribución que han hecho en la investigación. Visto así, surge el nombre de Valentina Tereshkova –tiene 84 años- la rusa que en 1963 se convirtió en la primera mujer (en la actualidad hay más de 70 que han concretado el vuelo) en ir al espacio y, además, sigue siendo la única en completar una misión espacial, en solitario.


Muy bien tema. sumamente importante, porque nos plantea una pregunta trascendente. No es por vía de las ciencias que podemos responderla, sino por vía espiritual. En lo personal, considera que el Universo, el espacio infinito, es el gran espíritu universal. El principio de todo lo existente en su seno. Y somos parte de él. Somos universo. Somos espíritu universal.