Por Erika Tucker
Tiene los ojos chiquitos y hurgadores. Se balancea gracioso sin importarle cuan pesado puede parecer ante la fama de impertinente que se ha ganado entre algunos y de divertido para otros. “El gordo”, como decidió darse a conocer Raúl de Molina, se instala ahora en la pantalla de la cadena Univisión (antes estuvo en Telemundo dentro del espacio «Ocurrió así”).
Desde ahí ejerce la tarea de inmiscuirse en la vida de los artistas, con o en contra de sus voluntades. No se hace problema por ese “detalle”, por lo que, como lo deja saber, se siente un “gordo feliz”.
El concurso del Miss Venezuela lo trajo al país y asegura que se casaría con cualquiera de las muchachas porque son hermosas, aunque no niega que su preferida es Alicia Machado.»Ella es lindísima, simpática y lo mejor que tiene es que es muy natural. No piensa las cosas antes de decirlas, dice lo que siente, y eso no lo han tenido muchas Miss Universos”.
Raúl nació en La Habana hace 37 años, y sobre su intimidad no ahonda. Tan solo le recuerda a la gente que su padre y su madre lo quieren mucho, por si acaso alguien lo duda. Ya lleva cuatro en la televisión con sus atropelladas carreras tras esas noticias escandalosas, a su parecer, que generan los artistas. Estuvo once años armado con un arsenal de cámaras ejerciendo de “paparazzi», esa palabra que entonces definió su oficio, ahora conduce.
–¿Cómo define usted su oficio?
-No sé, algunos me ven como un reportero y otros como un paparazzi que persigue a los artistas. Exactamente no sé cual sería el nombre de lo que yo hago. Usualmente trato de mezclar algo simpático pero también hacemos cosas de interés público.
-¿No cree que se pasa, que cae en extremos?
-Sí, de vez en cuando se pudiera decir que llego a extremos, pero no creo que verdaderamente sea algo muy serio que afecte a nadie. A veces estamos siguiendo a un artista que si no quiere hablarnos, tratamos de que lo haga por todos los medios. Tan sólo busco hacer mi trabajo lo mejor posible.
-Alguna vez vi una persecución a Luis Miguel y Daisy Fuentes…
-Eso no fue ningún extremo. Recibimos una llamada, eso fue en «Ocurrió así», y nos dijeron que estaban en una playa en Miami Beach; salimos inmediatamente para allá y los encontramos haciendo un poquito más que nadar, filmamos a Luis Miguel cuando salió y tratamos de entrevistarlos, no declararon. Simplemente estaban en la playa, en un lugar público y teníamos el derecho a también estar ahí.
–¿Le gusta lo que hace?
-Sí, me encanta. Soy feliz haciendo esto.
–¿Cree que a la gente le gusta?
-Me imagino que sí gusta, creo que sí, sino mi programa en los Estados Unidos, que es donde se mide la audiencia, no existiera.
–¿Qué quiere mostrar del artista, qué le interesa transmitir?
-Lo que trato de hacer, y siempre he sido bien franco en esto, es realizar una entrevista con el artista si hay alguna polémica con él, porque para mí, eso es la noticia. Si el artista quiere hablar de una canción nueva está bien pero que me hable del asunto que si tiene el novio, si se pelearon y esas cosas; sino es así no tengo tanto interés.
Entonces trajo a colación la entrevista que le realizó precisamente a Alicia Machado en Los Ángeles sobre los tumores de destitución y el noviazgo con Luis Miguel. «Eso era en ese momento lo que todo el mundo estaba tratando de averiguar».
-No siempre eso le resulta agradable al artista…
-La mayoría de las entrevistas son agradables, en serio, no se busca afectar la vida de nadie. Sí hay muchos artistas que se enojan, algunos empujan la cámara. Pero el artista vive del público y a ese público le interesa saber esas cosas, el chisme.
-Duerme tranquilo, cero remordimiento…
-Si no comí mucho la noche anterior duermo bien, y si me pasa como anoche que comí mucha carne, no. ¿Los artistas? No me preocupan para nada, no me quitan el sueño.
-Pero ¿se siente odiado, quién diría le odia más?
-Creo que a Luis Miguel no le caigo bien, pero la mayoría de los artistas nos llaman para que nos aparezcamos por ahí, les encanta, porque ellos viven de esto. El día que no se hable de ellos ya no son famosos, es como dijo Julio Iglesias: «Con tal de que hablen de mí, bien o mal, sólo que escriban bien mi nombre».
–¿Lo peor que ha hecho?
-Para mucha gente fue seguir a Chabeli Iglesias para preguntarle sobre su divorcio. Entonces llamó mucha gente diciendo que si la pobre se hubiese caído sería por mi culpa. Ella corrió porque quiso, yo no hice nada malo.
–¿Qué opina de la noticia como espectáculo, la línea de Ocurrió así, en el que cualquier suceso es un show?
-El concepto de Enrique Grata muchos dirían que es un periodismo amarillista y le ha funcionado al programa, es muy visto, por eso lleva tantos años en pantalla.
Este artículo se publicó el 9 de septiembre de 1996, en la Sección de Arte y espectáculos del diario El Nacional
Presente
En este presente Raúl de Molina acaba de cumplir 62 años. Lleva 20 años de casado con Millie y tiene una hija. Con el tiempo arrojó información más íntima de su infancia y su proceso como inmigrante. Hasta el día de hoy se mantiene en ejerciendo como presentador en Univisión, junto a Lili Estefan en el espacio diario El Gordo y la Flaca, Dice Wiki: “debido al ráting de su programa, la revista People y otros medios lo consideran como uno de los hispanos más influyentes en Estados Unidos. Ha recibido varios premios Emmy y su nominación más reciente fue en 2016”. Según Celebrity Net Worth, Raúl de Molina recibe un salario anual de 15 millones de dólares.

