Ludwig Andreas Feuerbach, filósofo, antropólogo y biólogo alemán, nació en Lundshut, Baviera, el 28 de julio de 1804, hijo de un eminente jurista. Comenzó estudios de teología los cuales abandonó para formarse en filosofía con Hegel en Berlín y luego obtuvo el doctorado en Erlangen donde ejerció la docencia (1829-1832). Feuerbach recibió inicialmente gran influencia de Hegel, pero pronto se convirtió en un sólido crítico de su idealismo filosófico, orientándose hacia el materialismo.
Con “Reflexiones sobre la muerte y la inmortalidad” (1830), publicado anónimamente, Feuerbach rechazó la inmortalidad individual y propuso la inmortalidad de la humanidad, explicada como que las cualidades humanas son absorbidas por la naturaleza, que el hombre es un producto natural y más allá de la naturaleza y el hombre, no existe nada. En 1839 se manifestó abiertamente en oposición a Hegel con su “Crítica del antihegeliano” y dos años después publicó su obra fundamental “La esencia del cristianismo” (1841) .
Mucha de su obra se enfoca en la religión incluyendo “Sobre filosofía y cristianismo” (1939), “La esencia de la religión” (1846), “La esencia de la fe en el sentido de Lutero” (1844) y “Teogonía” (1857). Según Feuerbach la filosofía debe criticar la religión y no fundamentarla, el foco de su pensamiento es el hombre y por tanto la base es la antropología. Mientras, la religión es una característica humana (los seres superiores son proyecciones de nuestro propio ser: no es Dios quien crea al hombre sino el hombre que crea a Dios), y por ende debe ser analizada desde la antropología. Para Feuerbach la conciencia del hombre se constituye a través de las relaciones entre sus sentidos y su entorno.
Considerado el padre del humanismo ateo o ateísmo antropológico, falleció el 13 de septiembre de 1872 en Rechemberg.
Fotografía: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Ludwig_Feuerbach-1.2_V01-1.1.1_cropped_and_rotated.jpg.

