En medio de aquel montón de papeles, entre amarillentos y resquebrajados por el paso -más que del tiempo- de la memoria misma, me entretuve escamoteando recuerdos. Así me encontré un texto en hojas, en seguidilla, con las ranuras minúsculas que las separan intactas, sin cortar, tal y como salieron de la resma, rotuladas en letras semi-impresas que me produjeron un pálpito de reencuentro.
Cuando las tuve entre las manos me estremecí, era como si la memoria advirtiera el recuerdo, aquel momento en el que el Jefe de la Sección de Arte y Espectáculo del periódico de entonces, nos convocó bajo un manifiesto: Para una reunión de trabajo.
Jamás he confiado en mi memoria, menos en sus mañosos recursos de selectividad, para evitarme dolor o no, lo que no poco conflicto me ha deparado al recrudecer muchas veces escenarios, personajes y vivencias por ahí, por esa vida de uno.
La verdad es que, por más que traté, nada me enmarcó el momento. Debí deducir que venía por algunas desavenencias laborales, algunos pareceres y entredichos producidos en medio de las faenas periodísticas que nos ocupaban en aquel entonces.
No contenía fecha ni firma, ni en el documento nombraba a nadie. Pero cada palabra me fue develando una sensibilidad y postura existencial que solo se la reconocería al poeta José Pulido, mi jefe durante solo un año, en las páginas de El Diario de Caracas, justamente en 1991, cuando ocurrió el accidente que trastocó mi vida para siempre.
Imágenes vagas, sensaciones indescriptibles, así como escenas borrosas empezaron a precipitarse, a la par de un eco ruidoso de voces confusas. Desfilaron, uno a uno, mis compañeros de entonces, con sus rostros precisos desde sentimientos remotos.
En la primera leída las lágrimas interrumpieron la lectura que prolongué en secuencia como unas cinco veces más. ¿Quién puede producir una reprimenda así, tan sutil a la esencialidad, tan sugestiva a la revisión del ser mismo, tan amable desde formas tan íntimas que primero rozan los conductos internos y expiden fórmulas para el otro?
Y es que José Pulido es algo así como un Maestro de la bonhomía más exquisita que se ha dado por estos lados habitables. Me conmoví tremendamente otra vez, por la bondad que me ha rodeado, al tener seres de los que he libado la dulzura del amor destilado desde el autoconocimiento, la exploración consciente de los tejidos del ser.
Ese texto hoy lo comparto por aquí, en nuestro UpaniNews, para quienes consideren que nunca debería cesar la voluntad de reunión, las ganas de trabajar, de develar y de afinar todo lo que conlleva el producir circuitos de amor, sea cual sea el propósito común que se lleve como logro.
José Pulido, mi eterno jefe, es una constante del ser en mí, es un Maestro de la ediciones mentales, subjetivas y sentimentales que mi ser requiere. Un respaldo de fe inquebrantable en las recurrentes mediciones de amor que estimo siempre para creer en la bondad de la vida, en los encuentros causales de la existencia compartida por estos predios insondables que transitamos para restituir el principio único: el Amor.
Agradecida a José por este amor que hasta hoy nos profesamos como registro de la vida misma.
Respuesta de José Pulido cuando me atreví a preguntarle si era de su autoría, así como apelé a una excusa a darle envío para que supiera, una vez más, cuando amo y valoro su vida en la mía.
¡Es un texto mío, amiga mía!
Querida y admirada Érika: ese papel amarillento que has rescatado es un texto mío. Y me alegra mucho que lo hayas guardado. Lo has guardado porque tu alma fue hecha
por las estrellas de la misma manera que hizo las flores y los pájaros. Parece una cursilería porque los pájaros y las flores han sido mencionados para todo. Pero voy a decirlo: las flores conservan la fragancia insuperable que huele a universo y se marchitan como tuvieran necesidad de marchitarse, pero renacen para que se mantenga el perfume en el siempre embrujado tiempo.
Los pájaros buscan una brizna de paja que parece poca cosa y luego otra brizna de paja que parece la repetición de la poca cosa, pero con eso construyen un hogar, un nido. Y el hogar es para que la vida continúe y la muerte mantenga su trabajo, el que le tocó hacer, el que debe hacer.
Tu alma está hecha con la cosa imperturbablemente sensible y justa con que las estrellas fabrican algunas almas. Y le digo estrella a un símbolo que no alcanza, que no es suficiente para expresarte mi afecto y mi admiración, que se parece al afecto y
la admiración que Petra siente por ti, pero lo mío es más arcaico y el de Petra es más lindo y fresco.
Tenemos varios lugares mentales que nos ayudan a soportar cualquier contrariedad o cualquier malestar. Y uno de esos principales lugares eres tú. Eres un lugar aparte de ser una persona insustituible. Eres el lugar donde podemos sentir un amor grande y sincero. Ojalá tengamos la posibilidad de hacerte llegar en avalancha sincera cuánto te queremos y te apoyamos. Y te extrañamos.
Debes cuidarte y vivir. Probar algo que sea grato y lindo para tu boca. Respirar algo que sea un oasis para tu aliento. Te agradezco mucho haber guardado ese texto. Porque eso demuestra al tiempo que nuestra amistad viene y va y no se detiene.
Te abrazo querida mía.
Madre del sentimiento que se puede sembrar.
Tu amigo y hermano del alma
José Pulido, Génova 2022


Qué hermoso todo Madre. Qué linda manifestación de reconocimiento mutuo. Es como un dulzor en el alma, en el corazón. La forma de reconocerla a Usted dentro de sus lugares mentales me impactó; y sugiere el ejercicio propio. Gracias amada Madre.
Wow, la belleza de un rastro del tiempo en el corazón de quienes se reconocen, respetan, y abren su oído al tañer del Ruiseñor mensajero del Ser!
Gracias, gracias Ma, la Estrella más brillante del Universo!
Hermoso Ma. Conocí la existencia de este profundo SER en un encuentro que hiciste en el espacio Ser o no Ser. A pesar que formó parte de la prensa en mi país y que disfrute su lectura y las manchas negras cuando lo acariciaba, no lo conocía, ni había leído o posiblemente no le preste atención a su nombre. En goglee me recree con su poética prosa. Cómo olvidar un Alma tan bella.
Que belleza, Madre.
La pureza del sentimiento, lo grandioso de la amistad, la fuerza de la nobleza, el código que necesitamos en estos y todos los tiempos. Gracias, gracias por compartir estas hermosas e íntimas confesiones de amor. Amistad y Eternidad y nada más, Baba ji, Guru ji.
Que belleza, una forma de expresión que tiene el sabor de la miel. Me reflejo en el siguiente fragmento: “…Tenemos varios lugares mentales que nos ayudan a soportar cualquier contrariedad o cualquier malestar. Y uno de esos principales lugares eres tú. Eres un lugar aparte de ser una persona insustituible. Eres el lugar donde podemos sentir un amor grande y sincero. Ojalá tengamos la posibilidad de hacerte llegar en avalancha sincera cuánto te queremos y te apoyamos….” Mi principal lugar mental eres tú, Mataji.
Muy muy hermoso como no derretirse ante semejantes palabras que trasladan a piel la vivencia para hacérnosla propia. Gracias por guiar siempre con el ejemplo justo y amable.
Y qué gran memoria!
Que hermoso y precioso cuando las almas se compenetran y se entienden tan perfectamente, es una sinfonía de amor eterno. Que viva la Amistad !!!!
Un texto hilado desde moradas sublimes que dan vida a expresiones del Alma compartida llamada Amor, atemporal, a prueba de óxido que marca las huellas de la historia.
Dos seres que alcanzan, cada uno la manera en la que abrigan y arropan la verdad de su sentir.
Gracias no es la mejor palabra para compartir, conmoción y sacudimiento que aflora recuerdos propios y reescribir desde hoy la historia de un momento en el que la Vida expresa su esencia: Ser!!!
Emotivo, sencillamente hermoso y profundo
Hermoso texto!
Se puede sentir la vibración de amor y sinceridad en las palabras de este poeta. Muchas gracias por compartirlo!!!
Hermoso, Sincero y cargado de Amor Divino!! Gracias por compartir!!!
Suavidad y dulzura. Una caricia.
Una expresión exacta de Amor, gracias por compartirlo
Sublime como el arte mismo.
🙂
La belleza conmueve siempre
Amada Ma, gracias por compartir. Cómo no unirse al maravilloso Poeta que con hermosas palabras logra ese encuentro con tu exacto Ser. Ese lugar donde verdaderamente se experimenta el Amor. Infinitas gracias Ma.
Gracias por compartir! Bello se queda corto, tiene una poesía muy hermosa
Qué belleza, por Dios… sublime manifiesto de amor correspondido.
Gracias, Ma por abrirlo para regocijo de nuestro corazón.
Abrazo hondo
ONS!
Qué importancia tiene la memoria!, qué importancia tiene una propuesta de revisión, más si viene de un Jefe o de una Maestra espiritual. Así como la Madre Shakti, describe y demuestra lo admirable de su ex Jefe, un importante editor, poeta y escritor, -quien nos eneseña a través de una concienzuda reflexión sobre el Trabajo-, deberíamos poder corresponder con nuestro trabajo y nuestra actitud hacia su guía y enseñanza, haciéndonos eco de la las maravillosas palabras del poeta, quien se refiere de tan hermosa manera del alma de la Madre Shakti: «porque tu alma fue hecha por las estrellas de la misma manera que hizo las flores y los pájaros», tanta belleza y tanta dulzura. Me ha conmovido muchísimo este artículo de nuestra Gurú, un homenaje para ambos: Shaktiananda y José Pulido. Muchas gracias!