Paul J. Flory, químico estadounidense, nació en Sterling, Illinois, el 19 de junio de 1910, de padre clérigo-educador y de madre maestra de escuela. En 1931 obtuvo el título de químico y en 1934 se doctoró en físico-química, en la Universidad Estatal de Ohio.
Durante su carrera científica se desenvolvió en cargos industriales y académicos, comenzando en DuPont con W. H. Carothers, el pionero de la polimerización que inventó el nylon y el neopreno, y donde fue responsable de investigar la físico-química de tales macromoléculas, los polímeros. Trabajó en la Universidad de Cincinnati y durante la Segunda Guerra Mundial en Esso y Goodyear sintetizando caucho. En el 48 pasó por la Universidad de Cornell y terminó en la de Stanford donde llegó a profesor emérito.
Flory estudió las propiedades de los polímeros y realizó aportes a la comprensión de su termodinámica, hidrodinámica, la distribución de la masa molar, la formación vítrea, la cristalización, la viscosidad, la elasticidad y la dinámica de la conformación de cadenas. Entendió cómo detener el crecimiento de una cadena e iniciar una nueva.
Formuló el concepto de “temperatura theta”, bautizada luego “tempertaura Flory” (estado ideal de la molécula). Descubrió la “constante universal de Flory” para recapitular cuantitativamente todas las propiedades de los polímeros, y la reacción denominada “transmisión en cadena”. Demostró la conexión teórica entre la longitud y las condiciones de reacción de las moléculas.
A partir de sus conferencias se establecieron los “Principios de la química de los polímeros” (1959), texto utilizado por décadas. Realizó más 300 publicaciones, registró 20 patentes y fue reconocido con numerosas distinciones, entre ellas el Nobel de Química 1974 por sus contribuciones teóricas y experimentales sobre los polímeros.
Falleció en California el 8 de septiembre de 1985.
Fotografía: Paul J. Flory con una estudiante.

