Henryk Wieniawski, violinista y compositor polaco, nació en Lublin, Imperio Ruso, el 10 de julio de 1835, hijo de un exitoso médico cirujano y filósofo, y de una pianista. Niño prodigio, creció en un ambiente donde la música era parte de la educación, se inclinó por el violín y a los 5 años inició su formación, progresando tan rápido que a los 7 debutó como concertista.
En Francia su madre hizo todo lo posible para que fuese admitido en el Conservatorio de París, cosa que logró, convirtiéndose en el alumno más joven (1843). Comenzó con el asistente del profesor Massart, luego fue su discípulo y debido a su excepcional desempeño, éste le dedicó mayor atención. A los 11 años fue el ganador absoluto de la prueba final competitiva y el graduando más joven de la historia del Conservatorio (1846).
Continuó perfeccionándose con Massart, alcanzando una impresionante madurez interpretativa como solista. Luego de presentarse en París, salió de gira por San Petersburgo y países bálticos, regresando en 1849 para estudiar composición con Hippolite Collet y graduarse en 1850.
Realizó otra gira con su hermano Josef, pianista, por varias ciudades del Imperio Ruso y Europa, y a pesar del agitado ritmo, gozó del período más fructífero como compositor (1851-1860). De 24 obras la más célebre es el Concierto para Violín Op. 14 (1853), que requería de gran virtuosismo e impresionó profundamente al público.
Tal fue su fama que algunos lo consideraron la reencarnación de Paganini, fue nombrado violinista solista del zar Alejandro II (1860-1869) y dictó clases en el Conservatorio de San Petersburgo, estableciendo las bases para una escuela de violín. En los 70’ se presentó exitosamente en EEUU junto a Rubinstein y luego continuó tocando y trabajando en Europa. Desde 1878 comenzó con problemas de salud que terminaron con su vida en Moscú, el 31 de marzo de 1880.
Fotografía: https://alchetron.com/cdn/henryk-wieniawski-0d7dd15c-453d-434c-995b-3d7d68e335c-resize-750.jpg.
