“En mi vida diaria, bailo y adoro al Señor Shiva con la tradición que se ha creado en nuestro Sanatan Dharma y me da una fuerza inmensa”.
Ankur Shukla
Camina despacito, con notable parsimonia. Con sus manos atrás, entrelazadas. Se desplaza por los pasillos de la Morada del Colibrí, en Cuenca. Hace rato que aterrizó, y solo quiere estirar un poco los pies, y recordar el aire, quizás el maremágnum ruidoso, de su natal Varanasi. Es de una quietud demoledora. Un caribeño, o un hombre de la sierra ecuatoriana, caminaría con bruxismo y toda la estructura, sentiría la pisada. Sin embargo, el hombre que seguimos es sutilidad pura. Una levedad más ligera que el aire. Su sonrisa es su lenguaje. Habla hindi, y una pequeña ración de inglés, el necesario para comunicar y no confundir su pensamiento y la percepción de las cosas en una disrupción innecesaria. Se percibe su ascetismo.
La Madre Shaktiananda conoce al pandit Ankur Shukla desde hace más de 15 años. Lo vio por primera vez en una de las enérgicas ceremonias consagradas a Shiva en el templo de Shri Kashi Vishwanath. Ha visto de cerca, y también de lejos, su madurez, su entrega, su ascenso, su meticulosidad cuando se trata de abordar los rituales a los que hubiere lugar en la sacrosanta estructura. Extraordinario era tenerlo en casa, para la Gran Noche de Shiva, celebrada a mediados de febrero, en el Ashram Caminantes del Amanecer. Y así ocurrió. Ankur aceptó la invitación de la Madre y sobrevoló el puñado de horas necesarias para verlo aquí en este otro lugar del planeta.
A sus 31 años, Ankur aceptó vivir una curiosa odisea, ya que era la primera vez que salía de su país. No es difícil imaginarse el sembradío de imperfecciones que reina en los aeropuertos, y si viajas solo y por primera vez, las circunstancias se complican. Eso sí, ida y vuelta, todo fluyó sin problemas. Cuenca le gustó. Le satisfizo la idea de salir un instante de la grandiosa y sagrada Varanasi y convivir con gustos y costumbres contrarios a su tradición.

Ankur combina sobriedad, rigor y voluntad. Observa su entorno con intensidad. Otros ámbitos. No está tallado con las invenciones e invasiones de la sociedad de consumo, que se traga todo a su paso. “En Varanasi, un pandit es creado a través de sus obras”, dice, por lo que es evidente que estamos en frente de un ser impermeable a las seducciones, o cantos de sirena. Es la espesura de ser quien es. Identidad y carácter. No alardea. No juzga. Lo guían sus ancestros.
Erudito, sí. ¿Cuántos textos puránicos, epopeyas y ritos —como el Rudra Abhishek, con su vibración y sonoridad— rivalizan en su cosmos interno para tantear el umbral? Su recitación védica es conmovedora: memoria al servicio de la divinidad. Podemos no saber nada de sánscrito, pero allí está el pandit, expandiendo partículas, y conciencia Shiva: “Cualquiera de nuestros invitados, sean turistas o no, están frente al Señor Shiva cuando van al templo. Es la voluntad de Dios, en alguna parte, la que permite esa presencia”.
-¿Cómo se siente estar fuera de Varanasi, y encontrarse en un país con otros sonidos, sabores, personas?
-No nos gustó salir de Varanasi, sin embargo, se disfruta conociendo gente diferente aquí en Cuenca. Es una gran experiencia conocer gustos contrarios a los míos, sobre todo porque es primera vez que salgo de la India. Me sentí bien con todo.
-¿Qué le llamó más la atención de una ciudad como Cuenca, con un clima muy particular, con más de 50 Iglesias, lo que pone en evidencia su tradición cristiana, abarrotada de vehículos, y con un Templo consagrado a la Conciencia Shiva?
-Me gustó la gente de aquí y el clima. La ciudad es muy hermosa. Sobre la cantidad de iglesias, fui a todas las que puede. Muy interesante la tradición cristiana que vi. Bueno, las calles abarrotadas de autos también me parecieron típicas de las ciudades que van creciendo. Lo que más me gustó de todo fue el templo del Señor Shiva en Cuenca, dirigido por Mataji Shaktiananda. Fue una experiencia muy grande. Esto es único.

-¿Cómo fue su infancia, cómo asimiló su núcleo familiar el Sanathan Dharma?
-Mi infancia fue muy sencilla, como crecer en una familia sencilla. Bueno, crecí y Sanatan Dharma ha estado en mi familia durante mucho tiempo. Y esta no es una tradición nueva. En nuestra familia, el Sanatan Dharma fue adoptado por nuestros antepasados, abuelos. Algo que todos seguimos hasta la fecha.
-¿Llegó a tener alguna debilidad por algún deporte, como el críquet, el hockey, u otro?
– No me interesa mucho ningún deporte, pero sí, me gusta ver cricket. Y tengo cierto cariño por eso.
-¿Cuándo decidió que sería un pandit? ¿Iba usted en dirección contraria a la familia?
-Mi decisión de convertirme en pandit se tomó cuando estaba en la escuela secundaria y la resolución no fue en contra de mi familia. En mi casa querían que llevara adelante la tradición de Sanatan Dharma. Hay varios pandits en la familia. También soy un pequeño brahmán de una generación que reafirma esta tradición.
-¿Tuvo alguna influencia de alguien para hacerse pandit?
– Sí. Mis padres me indicaron que debía seguir la tradición de los pandits, y los rituales.
-¿Cómo se forma un pandit en Varanasi?
– En Varanasi, un pandit es creado a través de sus obras. Cualquier niño que viene a Batuk Varanasi a estudiar trabaja duro todos los días y aprende rituales. Hay muchos Gurukuls (sistema educativo tradicional) de este tipo en Varanasi que brindan educación gratuita a los hijos de los brahmanes, desde la infancia.
-¿A qué cosas renuncia un pandit si lo comparamos con otros tipos de sacerdotes?
– Hay una diferencia entre sacerdotes y expertos. Un sacerdote es aquel que sirve al templo, adora al templo, y un pandit es aquel que realiza rituales, pujas, en el templo y hogares particulares.
-¿Cómo compartes lo espiritual, con lo cotidiano y las tradiciones milenarias de Shiva?
– En mi vida diaria, bailo y adoro al Señor Shiva con la tradición que se ha creado en nuestro Sanatan Dharma y me da una fuerza inmensa. Y en algún lugar me conecta con la espiritualidad que mantiene mi mente feliz.
-¿Qué enseñanza de su gurú o de los textos antiguos le han marcado más en la vida?
-La adoración y los rituales que enseño me ofrecen una experiencia muy diferente, así como de los mantras enseñados por mi Gurú, que he podido expresarlos en mi existencia. Estoy muy feliz con esa adoración que tiene un gran impacto en mí. Me siento muy bien estar conectado con el Señor Shiva.
-¿Qué haces cuando no estás oficiando en el templo de Kashi Vishwanath?
– Asisto a todas las funciones celebradas en el templo Kashi Vishwanath e intento no perderme ni una sola función de la cuestión del templo. Si no estoy en la función, paso mi tiempo con mi familia.
-¿Qué significa para usted realmente morir en Kashi y ser cremado en un ghats?
-Morir en Kashi es la mayor salvación y el Ghat Peda Sanskar que ves en Kashi, ya sea Manikarnika Ghat o Harishchandra Ghat, ambos son grandes crematorios. Vishwanath forma allí al Señor Shiva. Él siempre está presente, siempre presente, y quien muera allí en Kashi y sea incinerado en el ghat, el Señor Shiva le da Tarak Mantra en su oído. Al escuchar este mantra Tarak una persona alcanza la salvación.
¿Cuáles son los rituales o pujas que más intensamente vives?
-Creo más en mi tradición hindú. Me gusta adorar al Señor Shiva y cuando lo adoro me siento muy tranquilo.
Todas las personas son bienvenidas al Templo de Kashi Vishwanath, sin objeciones.
Todos damos la bienvenida a cualquier persona que asista, con respeto en un espíritu de devoción, pero los deseos de cada uno son diferentes. Entonces, si alguien simplemente viene allí para estar presente, que esté.
-¿Es sacrificada la vida de un panditji? ¿Cómo experimentas el ascetismo?
-Sí, la vida de un pandit es muy sacrificada, incluso en su infancia. Allí recibes las enseñanzas de los rituales. Se toma conciencia de que sólo se puede llegar a un lugar a través de la penitencia. Soy devoto del Señor Shiva, por eso también tengo tales renuncias. Me siento bien al respecto.
-¿Cuál es su posición en el ámbito político?
-En el ámbito político no tengo ninguna posición así. Soy hindú e indio así que estoy conmigo. Quiero vivir esta vida y no tengo ninguna posición en ese sentido.
¿Cómo le gustaría ser recordado?
-Sea lo que sea, soy creado por el Señor Shiva. Quiero seguir siendo su devoto. Convertirme en su esclavo, y ser recordado en esta sociedad por eso. Ese es mi deseo.


ONS, amoroso, verlo, y porque no también, sentir su calidez, su entrega, su devoción, a la distancia. Fue hermoso contar con su presencia. M.Gcias.
El pandit es muy particular, lo adore. Su devoción y entrega únicas, alegría, sentimiento, Estar presente. Ser y Estar. Es el Señor Shiva en cada Ceremonia.
¡Qué belleza de persona, qué sencillez!
Cuánta inspiración ! Gracias Madre por semejante regalo de tener la oportunidad de escuchar , ver , sentir así la devoción y la tradición del sanatan dharma . Muy hermoso ! ONS!
Maravillosa entrevista 🙏🏽 ons
Lo conocí en Varanasi, fuimos con él al templo de Kashi V. 🙏🏽 humilde y sereno una experiencia que jamás olvidaré 🤍
Gracias!! Es siempre un encanto leerlos!
Belleza. Gracias.
Om Namaha Shivaya. Pranam.
Ser partícipe de una ceremonia junto al Pandit Ankur es atestiguar lo que la devoción es. Lo meticuloso y dedicado a cada aspecto de su ejercicio, da ejemplo del rigor y entendimiento en cada acción y a su vez, observar su sensibilidad, conmueve mucho.
Gracias por compartir las experiencias vividas. Es muy interesante conocer un poco más de su vida y cotidianidad, cuestiones que nos dan luces sobre la significancia y dimensión al respecto de cómo vive su camino.
muchas gracias por esta bella entrevista! tenía curiosidad por saber más sobre este pandit. ONS!
Qué grata experiencia fue tener al panditji en los días del Mahashivaratri. Definitivamente una presencia que enriqueció todo lo vivido.
Gracias por este artículo. Imprescindible. Será inolvidable está amorosa presencia de este ser entre nosotros. un regalo de Shakti Ma para todos.
Que Ser hermoso es Ankur, conmovedor hasta los huesos su canto 🙏🏼🔱 ONS
Qué bonito y que grandeza .ejemplar este pandit ,encomiable este sacrificio que él hace por El mismo , reverenciando al señor Shiva Gracias Madre por haberlo traído a Occidente
Hermosa. gracias