El lazo entre el humano y el animal ha estado presente desde el comienzo de nuestra historia. Representaciones antiguas de esta conexión nos relatan en la forma de pinturas rupestres el interés intrínseco del hombre en relación con su coinquilino terrestre, el animal.
La visión de los animales, de parte de las personas, ha mutado mucho a lo largo de los siglos, con la sucesión de nuevas culturas. Los mamíferos, al principio, fueron cazados, luego domesticados con el fin de utilizarlos por su carne o fuerza. En algunos pueblos fueron venerados como dioses y en otros, ofrecidos como sacrificios para dioses hambrientos.
Los hemos domesticado y seleccionado sobre la base de características más “favorables” para lograr formar, generación tras generación, los compañeros perfectos. Desde los tiempos en los que el hombre cazaba, los caninos fueron sus fieles ayudantes, y luego, con la domesticación y cría, adquirieron propiedades más aptas a un rol de compañía.
“Las razones del alto porcentaje de hogares
con mascotas, son los numerosos beneficios,
no solamente en ámbito afectivo sino
también en la salud mental y física”
Otras especies no alcanzaron el mismo cariño que el hombre reservó para perros y gatos, y esta separación entre los animales de compañía, los animales domesticados y los animales salvajes sigue absolutamente vigente hasta el día de hoy. ¿Qué fue lo que nos hizo hacer del lobo nuestro mejor amigo y de la vaca un objeto? ¿Del gato nuestro familiar y de la foca un deporte? ¿Qué es lo que hace que una mascota sea capaz de generarnos tanto afecto mientras otro animal no es más que un almuerzo?
Según el reporte de este año de Pet Food Manufacturers’ Association PFMA, el 59% de los hogares tienen por lo menos una mascota. El mayor porcentaje (33%) es, no sorprendentemente, relativo a los hogares habitados por perros, en segundo lugar, vienen los gatos, con un porcentaje de 27%, los restantes refieren a la presencia de una gran variedad de mascotas, entre ellas conejos, pájaros, caballos, reptiles, ratones, tortugas e insectos.
“Entre las mascotas, el perro se destaca
en su capacidad de transmitir un intenso
sentimiento de afecto cuasi devocional”
Las razones del alto porcentaje de hogares con mascotas son, además de esa innata fascinación por los animales mencionada anteriormente, los numerosos beneficios que los animales obsequian a sus dueños, no solamente en ámbito afectivo sino también en la salud mental y física. Las mascotas han sido utilizadas en el campo de la psicología para ayudar pacientes con depresión y pacientes con autismo. También la presencia de animales fue asociada con una disminución de la presión arterial, un aumento del movimiento físico y en general un mejoramiento del humor.
En particular, son notables los beneficios en las personas mayores. En ellas se observó una disminución de casos de depresión y de demencia senil. Algunos animales cumplen un rol de apoyo emocional a personas que sufren de condiciones como ansiedad, y esta práctica ya existía desde el siglo XIX, cuando numerosos animales participaron en las guerras mundiales como mascotas de los soldados, entre ellos el famoso cerdito Tirpitzi, quien durante la Primera Guerra Mundial fue embarcado en un crucero alemán con el fin de procurar carne fresca, pero cuando la nave se hundió, el cerdito logró nadar hasta que la Royal Navy. Fue rescatado y asumió el rol de mascota.
Los beneficios de la relación dueño-mascota no son unidireccionales. Ellas, además de tener un reparo y un “dispensador de alimentos”, gozan de un nivel de estrés y un ritmo cardiaco reducidos, y en general de un mejor estado de ánimo. Entre las mascotas, el perro se destaca en su capacidad de transmitir un intenso sentimiento de afecto cuasi devocional. Cualquier persona que haya interactuado con este animal conoce bien este comportamiento.
Quizás menos conocido es el hecho que muchos otros animales, incluso animales salvajes, son capaces de desarrollar esos mismos sentimientos afectivos: desde la fascinación que en videos virales han demostrado vacas al escuchar música, hasta la inseparabilidad de los animales salvajes rescatados por personas.
Y las personas extienden una relación sentimental, tratando a la mascota como un ser humano. Muchos son los dueños que duermen con ellas. El vínculo amoroso entre mascota y dueño es hermoso e inquebrantable, pero se nos olvida que esa relación está en su potencialidad latente en todas las criaturas.
Fuentes consultadas
https://todaysveterinarynurse.com/articles/history-and-science-of-the-human-animal-bond/
https://cvm.msu.edu/news/perspectives-magazine/perspectives-fall-2018/the-human-animal-bond-throughout-time-https://en.wikipedia.org/wiki/Tirpitz_(pig)
https://www.pfma.org.uk/pet-population-2021
https://elpais.com/elpais/2018/02/09/mundo_animal/1518205193_452486.html -https://youtu.be/qs_-emj1qR4-https://www.washingtonpost.com/lifestyle/2021/08/06/talking-dogs-aac-devices-buttons/


La ciencia ha observado los mecanismos neuro-hormonales en la regulación de los vínculos sociales en mamíferos, así como el papel del sistema de activación de la oxitocina como neurohormona involucrada en la evolución de las relaciones inter-especies como es la del humano y las mascotas domésticas; éstas ayudan incrementar la tranquilidad, así como a disminuir la ansiedad y producir menores concentraciones de cortisol ante estresores. Una referencia al respecto es Nagasawa, M, Mitsui, S, En, S, et al. Oxytocin-gaze positive loop and the coevolution of human-dog bonds. Science 348(6232):333-336. (2015) doi:10.1126/science.1261022
Los animales vienen a tu vida también con un propósito, muchas veces crees tú que los escoges, pero te olvidas que ellos también te eligen. Ellos están dispuestos muchaa veces a dar la vida por ti. El amor que sienten por ti es para toda la vida. Tu eres todo para ellos. Todos sienten tu estado anímico y te calman o te consuelan. Amo a los animales y porque no decir a las plantas también, son una sinfonía de amor.
Seres maravillosos que despiertan profundos sentimientos.
Si tan sólo pudiéramos ser más conscientes de nuestras atrocidades cotidianas y normalizadas hacia quienes vinieron a habitar este espacio con tanto derecho como nosotros…. «Si tan sólo pudiéramos ser más conscientes»… punto.
Gracias por este artículo.
Excelente artículo en verdad los animales son como uno mas de la familia hoy lo estoy viviendo tengo 72 años y nunca tuve un animal en mi casa vivo con mi hija y tiene, dos gatos que son mis compañeros cuando me quedo sola y son demasiados cariñosos, yo recomiendo los gatito son muy aseado no tienen mal olor y demasiados cariñosos