Ernst Lubitsch, cineasta alemán nacionalizado estadounidense, nació en Berlín el 29 de enero de 1892, en el seno de una familia judía askenazi cuyo padre tenía una próspera sastrería. Desde pequeño participó en el teatro escolar y era tal su interés que abandonó la secundaria y, mientras trabajaba en el negocio paterno, se presentaba en cabarets y en espectáculos de variedades en las noches.
En 1911 se unió a la compañía de Max Reinhardt y transitó desde roles menores hasta protagonistas. Se redondeaba haciendo mantenimiento y como aprendiz en los estudios Bioscope de Berlín donde se inició en comedias fílmicas interpretando con gran éxito a Meyer, un personaje con el característico humor judío étnico. Pronto pasó a escribir y dirigir sus propias películas y el reconocimiento como director llegó con las taquilleras internacionales “Carmen” y “Los ojos de la momia” (1918).
En 1921 viajó a EEUU para promocionar “Los amores del faraón” y un año después regresó a petición de Mary Pickford para dirigirla, no en el primer proyecto sino en “Rosita” (1923). “Los peligros del flirt” (1924) fue tremendamente exitosa y punto de partida de numerosos triunfos de crítica y comerciales.
Su filmografía consta de 70 producciones, la comedia es el género principal y su cualidad “sofisticada o refinada” es creación de Lubitsch. Su estilo costumbrista y romántico contiene “los sutiles ingredientes de la ironía, el pathos, la amargura y la risa, todo en uno”. Estas características se sintetizaron como “el toque Lubitsch”.
Entre sus mejores películas están “Ninotchka” (1939), “El bazar de las sorpresas” (1940), “Ser o no Ser” (1942), la única de su completa autoría, y “El diablo dijo no” (1943).
Fue nominado tres veces al Óscar y obtuvo el Honorífico en 1947.
Falleció el 30 de noviembre de 1947 en Los Ángeles.
Fotografía: Ernst Lubitsch dirige a Greta Garbo en «Ninotchka» (1939).

