Emma Goldman, escritora anarquista y feminista estadounidense de origen lituano, nació el 27 de junio de 1869 en Kovno, Imperio Ruso, hoy Kaunas, Lituania. A los 16 años emigró a los EEUU huyendo del matrimonio que su padre le imponía. En Nueva York trabajó como obrera en una textilera, 10 horas al día por $2 semanales.
A raíz del motín de Haymarket y el asesinato de varios obreros, se unió al movimiento anarquista y se asoció a Alexander Berkman, uno de sus líderes. Fungió de propagandista, escribió para revistas y diarios, y publicó libros, oradora activa en protestas, huelgas y mítines en los que describía los abusos y humillaciones vividos en la fábrica, convirtiéndose ella misma en una lideresa del movimiento.
Editó y publicó la revista anarquista Madre Tierra (1906-1917).
En 1893 fue encarcelada por agitadora, en 1916 por distribuir material sobre la contracepción, y en contra del servicio militar en 1917 junto a Berkman, dedicando su tiempo en prisión a la lectura y el estudio. En 1919 “Emma Roja, la mujer más peligrosa de América” y Berkman fueron deportados a Rusia donde participó de la sublevación de Körnstad. Decepcionada por las políticas represivas y la burocracia de la Revolución, se estableció definitivamente en Canadá. Fue conferencista en Europa y EEUU.
Para Goldman el principio de libertad era el fundamento de la vida y sobre esa base luchó por la justicia obrera y social, por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, por el desarrollo autónomo de la mujer, por una sexualidad y una maternidad libres, y la subsecuente niñez feliz. También condenó la violencia como medio de lucha, admitiéndola solo para la propia defensa.
Entre sus obras están “Mi desilusión en Rusia”, “El significado social del drama moderno”, “Anarquismo, qué significa realmente”, “Anarquismo y otros ensayos” y su autobiografía “Viviendo mi vida”.
Falleció el 14 de mayo de 1940 en Toronto.

