Cuando se dio este encuentro tenía solo un año en el medio artístico. Entró con fama hecha, aunque su resistencia a la evidencia la expresa con cierta indiferencia y velada incomodidad, aunque insiste: “No me molesta porque siempre ha vivido con ella”. Le cuesta aceptar que busca más y de otra manera. Dice igual haber trabajado mucho para crearse un nombre propio. Hoy lo tiene bajo resguardo, como a su familia creada y en medio de este mundo, del que confesó, entonces, solo temerle a la envidia y a la maldad.
Erika Tucker /ACAPULCO (Enviada Especial)
-¿Cantante por vocación o por herencia?
-Soy cantante porque nací cantante, sin herencia.
-¿Qué es a lo que más temes en este oficio?
-La maldad, la que hay detrás de las cámaras. A la envidia.
-¿Te sientes protegido?
-Sí, porque yo nunca le haría nada malo a nadie. No tengo maldad.
-Alguna travesura habrás hecho de pequeño, cuando tenemos esa maldad y que inocente.
-Bueno, viajaba tanto que busqué algo con que divertirme y entonces empecé a viajar con un polvo pica-pica que echaba en los baños de los aviones. Me divertía mucho ver después cómo salía la gente. Me los imaginaba con el “culo morao”, rascándose con tres manos.
-¿Qué es lo que más te gusta de ser artista?
-Las entrevistas, son fantásticas.
-De poder elegir, ¿cómo quisieras ser más conocido: como un buen cantante, un buen seductor o un buen tipo?
-Como un buen artista, bien completo.
-Pero ya estás cultivando esa fama de gran seductor, ¿en eso también sigues los pasos de tu padre?
-No, el seductor está dentro de mí, si practico a serlo no podría, me quedaría artificial. Una persona seductora es aquella que ni ella misma se da cuenta de lo que está creando a su alrededor.
Dice sentir cada vez más su presencia, eso que recién empieza a crear, lo siente en lo que es y lo que produce. Algo que no lo asusta, más bien -alega- trata de buscar a quien siempre cree ha sido muy adentro, para no perderse.
Vale decir, que su presentación en este Festival de Acapulco 96 ha sido de las más concurridas. Las niñas contrariaron a Raúl Velasco quien, micrófono en mano, llamaba al orden bajo la amenazaba de no continuar, los cordones de seguridad fueron transgredidos una y otra vez. Su solo andar por los pasillos del hotel provocaba enormes tumultos.
-Cuando tienes oportunidad de reposar, ¿con cuáles pensamientos aplastas la almohada?
-Rezo y le doy gracias a Dios.
-¿Y al levantarte?
-No pienso, voy directo al baño.
Acerca de su familia no es muy explícito. El hijo de Julio Iglesias e Isabel Preysler ha tenido que vivir la ruptura de una relación marcada. La notoriedad de sus padres, lo accidentado en un hogar tan público como escandaloso lo hace inhibirse ante el tema.
-¿Qué es lo que más te gusta de tu familia?
-La unión.
-De poder, ¿qué le hubieses cambiado?
-Nada, siempre han estado allí cuando los he necesitado.
Enrique Iglesias ya lleva dos millones de copias vendidas de su primera producción discográfica. Se mantuvo por nueve semanas en el primer lugar de la Billboard, ganándose así el récord del artista con más semanas en ese puesto con un primer trabajo. Ha sido la Revelación Musical del Año en México y en Nueva York le han otorgado reconocimientos y por si fuera poco ya tiene en su haber once discos de platino y 23 de oro.
-¿Por qué crees que llegaste tan alto en tan poco tiempo?
-Por que hemos gastado mucho dinero…(se ríe) No, en serio, creo que he empezado bien y lo que me preocupa es mantenerme.
-Tu naciste con casi todo lo que tienes ahora: fama, dinero ¿te consideras un niño «pijo» como dicen en España, un niño bien?
-¿Qué? Para nada, yo soy del pueblo, la gente dice que me he criado con todo y eso es cierto, pero para nada me impresiona el dinero. Puede ser que ahora me impresione la fama porque antes la viví de otra manera. Me impresiona el público.
-¿No te aburre repetir una historia?
-¿Cuál historia, la de mi padre? No, soy de otra generación, otra persona, otra música. No estoy repitiendo nada.
-Entiende bien, las historias se repiten cíclicamente, en tu caso se sobrentiende que eres otro, pero camino a vivir lo mismo que tu padre.
-No, que siento la música como él la siente, es cierto, pero yo soy otro.
-¿Te molesta el tema Julio Iglesias?
-No, ya no. Gracias a Dios la gente me llama Enrique Iglesias.
Este artículo se publicó el 21 de mayo de 1996, en la sección de Arte y Espectáculos del diario El Nacional.


Gracias Ma!! te amo siempre.
Gracias por ser.
Ons!!