Carlos Antonio de Padua Chávez y Ramírez, pianista, compositor y director musical, nació el 13 de junio de 1899 en Popotla, hoy un sector de Ciudad de México. Comenzó a estudiar piano con su hermano Manuel a los 9 años y luego con Asunción Parra. Su formación musical pasó por Ponce, Ogazón y Fuentes, pero en composición fue más autodidacta mediante el estudio de obras maestras de la música.
La familia pasaba las vacaciones en lugares con marcado acento indígena como Tlaxcala y Michoacán, lo que nutrió sobre todo el período joven de su obra, destacando los ballets “El fuego Nuevo” y “Los cuatro soles”. Chávez viajó con frecuencia a Europa y Nueva York donde hizo amistad con Aaron Copland.
Difundió en México obras Hindemith, Schönberg y Debussy y a la vez defendía la importancia de cultivar la música y las artes mexicanas, lo que derivó en la creación del Instituto Nacional de Bellas Artes.
En los años 20 se interesó por la música abstracta en boga y su obra migró a rasgos casi científicos que refleja incluso en algunos títulos como “Polígonos para piano” o “Espiral para piano y violín”. En los 30 consolida la etapa nacionalista con la “Sinfonía india” y “Caballos de vapor” y afianza la experimentación abstracta. Su obra es extensa y variada, pues compuso sinfonías, conciertos, ópera, ballets, para orquesta, cámara y vocal.
También destacó como director de orquestas nacionales e internacionales y fungió como director de varias instituciones, fue miembro de academias y recibió distinciones.
Murió el 2 de agosto de 1978.

