Antonio Basoli, pintor, diseñador, escenógrafo, grabador y profesor italiano, nació el 18 de abril de 1774 en Bolonia, Emilia-Romaña, Estados Pontificios. Interesado en la literatura y el arte clásicos, inició su formación en el taller paterno, luego pasó a la Academia Clementina (1786-1794) y visitó con frecuencia la nutrida biblioteca de la casa Aldrovandi. Se formó en decoración con Petronio Fancelli y profundizó sus estudios en la Academia Nacional de Bellas Artes (1804).
Basoli se especializó en la decoración de teatros y espacios residenciales de la aristocracia. Ornamentó los teatros Marsigli Rossi, Contavalli y Comunal de Bolonia, y teatros en las provincias de Romaña y Marcas. En la ciudad decoró, asimismo, los palacios Rosselli del Turco, Sanguinetti, Ercolani y Bentivoglio.
En su obra pictórica destacan las “seis perspectivas y cuatro países al óleo” exhibidas en 1810 y 16 pinturas fascinantes e imaginativas, dibujadas y esbozadas también en óleo, y expuestas en 1842, entre ellas cuatro colosos: Memnón en Egipto, Rodas en el puerto, Nabucodonosor en Babilonia y Domiciano a caballo en Roma.
También realizó 10 publicaciones de las cuales la más famosa es el “Alfabeto Pictórico” (1839), una serie de 25/26 grabados fantásticos, de inspiración clásica y oriental, en los que cada letra se erige como un edificio, factible o no, entero o en ruinas, elaborados con gran detalle y exquisitez.
Basoli ejerció la docencia en la Academia de Bellas Artes de Bolonia (1803-1848) y formó a la mayoría de los pintores y decoradores boloñeses del siglo XIX. Sus hermanos y algunos de sus discípulos difundieron ampliamente, a través de grabados, la obra de Basoli en Italia y Europa, estableciendo una estética nacional.
Falleció el 30 de mayo de 1848 en Bolonia.

