Françoise Dolto, pediatra y psicoanalista francesa, nació el 6 de noviembre de 1908 en París, en el seno de una familia de profesionales y militares profundamente conservadores, además antigermánicos, antisemitas y racistas. A los 20 sufría la neurosis de la obesidad, manifestaba actitudes violentas y no sabía cómo relacionarse con los hombres. Estudió medicina para “curar la educación” y no repetir los patrones aprendidos, topándose con el psicoanálisis en manos de René Laforgue, con quien se trató durante tres años. En 1939 se doctoró con la tesis “Psicoanálisis y pediatría”. Se casó con Boris Dolto, kinesioterapeuta, y tuvo tres hijos.
Trabajó en varios hospitales y en el Hospital Trousseau abrió un consultorio donde recibió a los analistas que querían especializarse en psicoanálisis de niños. Su trabajo se sustentó en la premisa de que los niños son “personas” y como tales tienen un “lenguaje” que, aprendiendo a conocerlo, permite psicoanalizarlos, que son “sujetos” y no objetos, que no hay que juzgarlos, coartarlos ni manipularlos, y que se les debe hablar con claridad y no engañarlos. Analiza también las relaciones entre padres e hijos.
Colaboró con Lacan durante 40 años y fueron considerados los “padres” de generaciones de psicoanalistas franceses. Dolto y Daniel Lagache fundaron la Sociedad Francesa de Psicoanálisis. En 1963 fue criticada y vedada por la Asociación Internacional de Psicoanálisis, así que, junto a Lacan, funda la Escuela Freudiana de París. En el 77 propuso una lectura psicoanalítica de los Evangelios, con que analizó inclusive a Freud, por lo que fue criticada tanto por cristianos, teólogos y psicoanalistas.
Fue autora prolífica, algunas obras son: “Psicoanálisis y pediatría” (1971), “La imagen inconsciente del cuerpo”, “Los caminos de la educación”, “Lo femenino” y la autobiográfica “Autorretrato de una psicoanalista”.
Falleció en París el 25 de agosto de 1988.
Fotografía: Françoise Dolto con sus tres hijos.

