Santa católica, heroína francesa, tuvo un role definitivo en la fase Lancaster de la guerra de los 100 años.
Nació el 6 de enero de 1412, en Domrémy en una familia campesina de clase media. En esa época el reino de Francia era una simple sombra de lo que había sido siglos antes y el ejército no había logrado ninguna victoria importante en generaciones. El país estaba dividido en una guerra civil y abierto al ataque inglés, quienes reclamaban el trono y estaban a punto de tener control sobre el territorio.
A los 13 años tuvo su primera visión del arcángel Miguel. A principio de 1428 cuando los ingleses comenzaron la campaña que terminó en el Asedio de Orleands, sus visiones le dijeron que debía “ir a Francia” a ayudar al Delfín. Se encontró con él en 1429 y luego de muchas pruebas físicas y teológicas, Juana fue enviada al asedio, directamente transformando la guerra de política a religiosa.
Fue capturada en 1430, su juicio por herejía comenzó el 9 de enero de 1431 en Ruan, Normandía, allí murió quemada en la hoguera el 30 de mayo de 1431.

