Agostino Agazzari, compositor y teórico italiano, nació el 2 de diciembre de 1578 en Siena, de familia noble. No se sabe con certeza quiénes habrían sido sus maestros, solo se sabe que en su tiempo los maestros en Siena eran A. Feliciani, F. Bianciardi y A. Banchieri. Ya en 1596, a sus 18 años, Agazzari publicó sus primeras composiciones, un libro de Madrigales a 6 voces y luego Madrigales a 5 voces (1599).
Ejerció como maestro de capilla en el Colegio Alemán de Roma (1602-1603) y en el Seminario Romano (1606). De regreso en Siena se incoporó a la Accademia degli Intronati y se incorporó como organista de la catedral, donde ejeció como maestro de capilla hasta sus últimos días.
Las composiciones de Agazzari siguen tanto el estilo antiguo de finales del Renacimiento como el estilo moderno de inicios del Barroco. Escribió música sacra (motetes, misas, salmos, completorium y letanías) y música secular (madrigales, cancioncillas y el drama pastoral “Eumelio”), demostrando gran dominio de la armonía y el contrapunto.
Su obra más influyente, “Sobre la ejecución de la música del contrabajo con todos los instrumentos y su uso en el conjunto” (1607), es un tratado teórico sobre el bajo continuo, figura musical innovadora desarrollada especialmente por su amigo Ludovico da Viadana; es uno de los primeros libros de instrucciones para la interpretación con el contrabajo que gozó de gran difusión en Europa.
Sus escritos han sido más estudiados que sus composiciones, las que merecerían especial apreciación considerando el concepto que Agazzari tenía acerca de la interpretación de los sentimientos a través de la “ciencia de la música” y de la música como “esta ciencia divina”.
Falleció el 10 de abril de 1640 en Siena.

