De gran sinuosidad de carácter, acaso escurridiza, el hecho es que el gran Conde de Saint Germain (1693-1784) se movió con una habilidad inusual en el siglo XVII, cuya tesitura le granjeó grandes amistades en las cortes europeas. Se relacionaba con reyes y la alta aristocracia. Muy respetado y admirado por su erudición. Dicen que tenía un misterioso encanto, un gran atractivo, quizás como lo fue Rasputín, sin ánimos de comparación. Aventurero, alquimista, violinista, pianista y ocultista, dejamos para su lectura, parte del primer capítulo de El Libro de Oro, o Los discursos del Soy yo, que promueve el concepto de “Yo soy”, como una premisa esencial para el desarrollo espiritual. Sus textos más emblemáticos fueron: La Muy Santa Trinosofía y El Libro Triangular.
CAPITULO I
La vida, en todas sus actividades, dondequiera que ella se manifieste, es DIOS EN ACCIÓN. Es por la falta de conocimientos en la forma de aplicar el pensamiento-sentimiento, que los humanos están siempre interrumpiéndole el paso a la Esencia de Vida. De no ser por esa razón, la Vida expresaría su perfección con toda naturalidad y en todas partes. La tendencia natural de la Vida es Amor, Paz, Belleza, Armonía y Opulencia.
A ella le es indiferente quien la use y continuamente está surgiendo para manifestar de más en más su perfección, y siempre con ese impulso vivificador que le es inherente. “YO SOY” “YO SOY” es la actividad de la Vida. ¡Qué extraño es que los estudiantes más sinceros no siempre lleguen a captar el significado verdadero de esas dos palabras! Cuando tú dices “YO SOY”, sintiéndolo, abres la fuente de la Vida Eterna para que corra sin obstáculos a lo largo de su curso; en otras palabras, le abres la puerta ancha a su flujo natural.
Cuando dices “Yo no Soy”, tiras la puerta en plena cara de esta Magna Energía. “YO SOY” es la plena actividad de Dios. Te he colocado frente a frente infinidad de veces la Verdad de “DIOS EN ACCIÓN”. Quiero que comprendas que la primera expresión de todo ser individualizado en cualquier parte del Universo, bien sea en pensamiento, sentimiento o palabra, es “YO SOY”, reconociendo así su Propia Victoriosa Divinidad.
El estudiante, al tratar de comprender y aplicar estas potentes, aunque sencillas leyes, tiene que mantener una guardia estricta sobre su pensamiento y expresión, ya que cada vez que uno piensa o dice “no Soy”, “no puedo” o “no tengo” está ahorcando la Magna Presencia Interior, consciente o inconscientemente y en forma tan tangible como si se colocaran las manos alrededor del cuello de alguien; sólo que con respecto a una forma exterior el pensamiento puede hacer que la mano lo suelte en cualquier momento, mientras que cuando uno hace una declaración de no ser, no poder o no tener se pone en movimiento la energía ilimitada que continúa actuando hasta que uno mismo la ataja y transmuta la acción.
Esto te mostrará el enorme poder que tú tienes para calificar, determinar u ordenar la forma en que quieres que actúe la gran energía de Dios. Y te digo, amado estudiante, que la dinamita es menos peligrosa. Una carga de dinamita sólo desintegrará tu cuerpo, mientras que LOS PENSAMIENTOS IGNORANTES LANZADOS SIN CONTROL NI GOBIERNO ATAN A LA RUEDA DE LA REENCARNACIÓN INDEFINIDAMENTE, o sea que, mientras dure un decreto sin atajar, sin transmutar o disolver, continúa imperando per sécula seculorum, ¡y por disposición del propio individuo! Por esto verás cuán importante es que tú sepas lo que estás haciendo cuando usas expresiones incorrectas impensadamente, ya que estarás empleando el más potente y Divino Principio de Actividad en el Universo, o sea, el “YO SOY”.
No comprendas mal. No se trata de una expresión o idea oriental, extranjera, vana, liviana, ni de ninguna exageración. Se trata ni más ni menos que del más alto Principio de Vida usado y expresado a través de todas las civilizaciones que hayan existido. Recuerda que lo primero que toda forma de vida consciente de sí misma expresa, es “YO SOY”.
Es mucho más que “yo existo”. Es después, en su contacto con lo exterior, con actividades incorrectamente calificadas, que él comienza a aceptar cosas menores que “YO SOY”. Ahora ves, amado discípulo, que cuando tú dices “yo estoy enfermo” estás deliberadamente invirtiendo la perfección natural que encierra el proceso vital. ¿No ves que lo estás bautizando con algo ajeno que jamás poseyó?
A través de largas centurias de ignorancia e incomprensión, la humanidad ha cargado de falsedad e irrealidad hasta la atmósfera que la rodea, pues no tengo que repetirte que cuando tú anuncias “estoy enfermo” es una mentira flagrante respecto a la Divinidad. ¡Ella (YO) jamás puede ser sino Perfecta y llena de Vida y Salud!
Te pido, amado estudiante, en el nombre de dios, que ceses de emplear esas expresiones falsas respecto a tu divinidad, pues es imposible que tengas libertad mientras continúes usándolas. no podré jamás insistir demasiado contigo en que cuando verdaderamente reconozcas y aceptes la magna presencia de dios “yo soy” en tu interior, positivamente, categóricamente, no tendrás más condiciones adversas.
En nombre de Dios te suplico que cada vez que te encuentres comenzando a decir o a comentar que estás enfermo, pobre, o en otras situaciones adversas, instantáneamente inviertas la condición fatal para tu progreso, y declares mentalmente, pero con toda la intensidad de tu “YO SOY”, ya que Él es todo salud, opulencia, felicidad, paz y perfección. Cesa de darles poder a las condiciones exteriores, a personas, lugares y cosas.
El “YO SOY” es el poder de reconocer la Perfección en cada uno y en todas partes. Cuando piensas en la expresión “YO SOY”, significa que tú ya sabes que tienes a Dios en Acción expresando en tu vida. No permitas que las falsas apreciaciones y expresiones continúen gobernándote y limitándote. Rememora constantemente: “yo soy”, por consiguiente, soy dios en acción; “yo soy” vida, opulencia, verdad, manifestados ya.
Así, recordándote esta Presencia Invencible, mantienes la puerta abierta para que ÉL (la Presencia «YO SOY») teja en tu manifestación exterior toda Su Perfección. Por Dios, no creas que puedes continuar usando decretos errados y que de alguna manera se van a enderezar y vas a manifestar cosas buenas, porque es imposible que eso suceda.
En los hatos usan hierros para marcar con fuego a las reses. Yo quisiera poder marcarte con un hierro que te fijara en la conciencia “YO SOY”, y que no pudieras apartarte del uso constante de esa Presencia Grande y Gloriosa que eres.
En cuanto cualquier condición menos que perfecta aparezca en tu experiencia, declara vehementemente que no es verdad. Que tú aceptas sólo a dios, la perfección, en tu vida. cada vez que aceptes las falsas apariencias, las tendrás expresadas y manifestadas en tu vida y tus experiencias. y no se trata de que tú creas o no lo que te estoy diciendo. Esto es una ley.
Comprobada a través de eones de experiencia. Hoy te la entregamos para liberarte. Tú sabes que al mundo occidental le gusta engañarse con la idea de que le basta con no creer o no aceptar la antigua idea oriental de la brujería, para estar liberado de ella. LA BRUJERÍA NO ES SINO EL MAL USO DE LOS PODERES ESPIRITUALES, los mismísimos que usamos para el bien. La peor clase de brujería es empleada hoy por la política, con el uso del poder mental mal calificado.
Si esta misma tremenda fuerza fuera empleada en sentido inverso, o sea, para recordar que la Acción de Dios está en cada persona que ocupa un puesto oficial, el que la emplea en esta forma no solamente se liberaría él mismo, sino que llenaría el mundo político de libertad y justicia y viviríamos pronto en un mundo natural en donde la Acción de Dios sería imperante en todo momento. Como lo fue en Egipto lo es hoy.
Aquellos que mal usan el poder mental, se atan ellos mismos a la inarmonía, encarnación tras encarnación. Hazte tú el propósito: yo no acepto ni adopto condiciones del ambiente ajeno ni de nada de lo que me rodea. sólo de dios, del bien, de mi “yo soy”. Necesitas adquirir el hábito de gobernar tu energía. Si no siéntate varias veces al día y aquiétate.
Aquieta tu ser exterior. Esto permite que se te supla con energía. Aprende a ordenarla y controlarla. Si quieres que ella (tu energía) esté quieta, mantente quieto. Si la necesitas activa, ponte activo. TIENES QUE ENFRENTARTE A LAS COSAS Y ELEVARTE POR ENCIMA DE ELLAS.
El estudiante debe estar alerta para reconocer en sí mismo sus hábitos. No debe esperar que alguien se lo diga. Debe examinarse y cortar todo lo que no sea perfecto. La forma de hacerlo es declarando que no se tiene tal o cual hábito indeseable. Luego, siendo yo creación de dios, soy hijo de dios perfecto. Esto trae una liberación que no es posible conseguirla de ninguna otra forma. Mantenerse en viejas costumbres es como vestirse de ropa antigua.
Recuerda: NO DEBES ESPERAR QUE OTRO TE LAS RECUERDE. NADIE LO PUEDE HACER POR TI; DEBES HACERLO TÚ MISMO. En este trabajo, en esta enseñanza y en esta radiación, todas las cosas viejas en el individuo salen para ser consumidas. Antes de quejarte de cada cosa que experimentes en ti y en tu mundo, recuerda que vienen para que te las quites, para que las transmutes.
TEN CUIDADO DE NO FIJAR LA ATENCIÓN EN AQUELLAS COSAS DE LAS CUALES TE QUIERES LIMPIAR. Y ES RIDÍCULO ESTAR RECORDANDO LAS COSAS QUE NO RESULTARON. ¿No es algo maravilloso que después de siglos que tienes construyéndote limitaciones, puedas en poco tiempo limpiarlas y liberarte por medio de tu propia atención y esfuerzo? ¿No vale bien la pena? LA FORMA MÁS RÁPIDA DE LOGRARLO ES EMPLEANDO HUMORISMO. LA SENSACIÓN LIVIANA Y CAMPANTE QUE DA EL HUMORISMO PERMITE HACER MARAVILLOSAS MANIFESTACIONES. Si tú te empeñas e invocas la Ley del Perdón, puedes consumir todas las malas creaciones del pasado con la Llama Violeta Transmutadora y ser libre.
Debes estar consciente de que la Llama Violeta es la Activa Presencia de Dios actuando.
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Definitivamente, la palabra tiene poder.