Es inmedible el valioso aporte que hizo Adi Shankara (788-820) a la tradición filosófica del advaita vedanta. El Viveka Chudamani (de 580 estrofas) es de una lucidez insuperable, y este es uno de sus escritos que más ha sido entendido por los lectores, debido a la sencillez con que está escrito. Considerado igualmente como una guía teórica, ofrecemos los primeros trazos de su filosofía, un cosmos de innegable resplandor, sobre todo en esa batalla interna por alcanzar la unidad. Como solía decir: “El verdadero sentido del sacrificio es interior”.
Por Shankara
1
Me inclino ante Govinda 1, que es el Satguru2 y cuya naturaleza es la dicha suprema, a quien sólo se puede comprender una vez que se ha realizado el Conocimiento Supremo descrito en el Vedanta3,. pues está más allá del alcance de las palabras y el pensamiento.
2
Muy difícil es para cualquier criatura obtener un nacimiento en forma humana; pero más difícil aún es que nazca como varón; aún más raro es que nazca en una familia de Brahmanes; y aún más raro es que se dedique por completo a la religión verdadera y eterna; más todavía, es que comprenda las escrituras llegando a ser un entendido en ellas; y más que todo, que aprenda a discriminar entre el Ser y el no-Ser y permanezca continuamente en estado de identidad con Brahman.4 Esta clase de mukti (liberación) no se obtiene más que a través de los méritos que se gana un alma con tesón, durante cientos de miles de nacimientos.
3
Ciertamente hay tres cosas que son muy difíciles de obtener y que se consiguen solamente por la gracia de Dios, son: obtener un nacimiento humano, sentir anhelo por alcanzar la liberación y el cuidado y protección de un sabio perfecto.
4
Aquél que después de haber nacido con un cuerpo humano5 —especialmente si es varón6— obtiene el Conocimiento del que hablan los Vedas; si como un necio no hace esfuerzo alguno por obtener la liberación, es como si se suicidase. Ese hombre se labra su propia destrucción apegándose a este mundo irreal y a los objetos transitorios.
5
¿Hay alguien más estúpido que aquel que después de haber obtenido excepcionalmente un cuerpo humano en forma de varón, se deja llevar por la pereza y no hace el debido esfuerzo por realizar el verdadero propósito de esta vida?
6
Aunque se conozcan todas las escrituras y se realicen todos los cultos y adoraciones a las distintas deidades, de nada vale todo eso a menos de que se experimente identidad con el Atman a través del Conocimiento Supremo; y de ninguna otra manera se puede experimentar esa identidad ni aunque viviera durante cien Brahmas juntos.
7
No hay esperanza alguna de alcanzar la inmortalidad mediante la acumulación de riquezas, así lo declaran los Vedas. Y también explican muy claramente que las acciones por sí solas no pueden ser la causa de la liberación.
8
Por eso, el hombre lúcido hace tanto esfuerzo como puede por alcanzar la liberación. Después de renunciar al deseo de placer que provoca en él los objetos externos, acercándose debidamente a un Maestro bueno y generoso, fija su mente en la verdad que él le revela.
9
Una vez alcanzado el estado de Yogarudha , por medio de la devoción al Maestro y el correcto discernimiento, uno queda libre del nacimiento y la muerte.
10
Que el sabio y el lúcido, una vez que haya comenzado la práctica del conocimiento del Atman, renuncie a todos los frutos de sus acciones e intente cortar para siempre los lazos que lo atan al nacimiento y la muerte.
11
Las acciones sólo nos ayudan a purificar la mente, pero no a perseguir la Realidad. La realización de la Verdad se obtiene mediante el discernimiento, jamás mediante la acción; ni aunque realizásemos diez millones de acciones.
12
Mediante el discernimiento adecuado se obtiene el conocimiento de qué es la Realidad, del mismo modo que se pone fin al tremendo miedo y angustia que causa en una mente confusa la forma de una soga al confundirla con una serpiente.
13
La convicción sobre la Verdad, sólo nos vendrá comprendiendo los sanos consejos del Maestro, no bañándonos en las aguas sagradas, ni haciendo donativos, ni tampoco mediante cientos de Pranayamas.
14
El éxito de este camino depende esencialmente de que el aspirante esté bien preparado. El tiempo, el lugar y los demás aspectos de esa índole son factores meramente secundarios.
15
Por lo tanto, el buscador de la Realidad Suprema que yace en el Atman, debe dedicarse a la introspección después de haber suplicado humildemente la gracia de su Gurú, que es un océano de misericordia y el mejor de los conocedores de Brahman.
16
El hombre lúcido y claro que comprende la esencia de la que hablan todas las escrituras —pudiendo por ello argüir en favor de su contenido y refutar todos los argumentos en contra— es considerado como un digno recipiente del Conocimiento del Atman.
17
El hombre que sabe discernir entre lo real y lo irreal, cuya mente se ha apartado de lo irreal haciéndole poseedor de la paz de espíritu y todas las virtudes que ésta conlleva, y siente un profundo anhelo por la liberación; sólo este hombre puede considerarse calificado para hablar sobre Brahman.
18
Concerniente a esto, los sabios han hablado de cuatro medios para alcanzar este estado; sólo cuando se poseen estos cuatro medios puede alcanzarse devoción por Brahman, de lo contrario nuestro intento será fallido.
19
El primero es la capacidad de discriminación (viveka) entre lo real y lo irreal; el siguiente es la renuncia (vairagya) al goce de los frutos de nuestras propias acciones, tanto aquí como en el más allá; después de éste, viene el grupo de los seis atributos, (tranquilidad, ecuanimidad, entrega, constancia, fe y amor); y por último los sabios hablan muy claramente sobre el anhelo sincero por alcanzar la liberación (Mumukshuta).
20
Al firme estado de convicción de que Brahman es lo real y que el universo es lo irreal, se le llama Viveka (discernimiento entre lo real y lo irreal).
21
Vairagya o renunciación es el deseo de renunciar a todos los goces transitorios que se dan dentro del espectro de experiencia perceptible, que va desde el mero hecho de tener un cuerpo vivo, hasta los que se obtienen una vez alcanzado el estado de Brahma, mediante las prácticas espirituales o bien recibiendo instrucciones del Maestro.
22
La práctica de mantener la mente fija sobre su meta (Brahman), después de haberla separado de los diversos objetos de los sentidos mediante la continua observación de los defectos que éstos tienen, se llama Shama o calma.
23
A la práctica del autocontrol se le llama Dama, y consiste en retirar los órganos de la acción (las cuerdas vocales, las manos, las piernas, los órganos genitales y de la evacuación) y también los del conocimiento o percepción (los ojos, la nariz, los oídos, la lengua y la piel) de aquellos objetos que los atraen dirigiendo la energía hacia sus centros respectivos, a lo cual se llama Uparati. El mejor uparati o recogimiento, consiste en no permitir que la mente se excite ante los estímulos de los objetos externos.
24
El sobrellevar todo tipo de aflicciones sin preocuparse en deshacerse de ellas, permaneciendo al tiempo en una actitud ecuánime, libre de ansiedad o lamentación, es lo que se conoce con el nombre de Titiksha o imperturbabilidad.
25
Los sabios llaman Shradha o fe a la verdadera aceptación de las instrucciones contenidas en las escrituras y especialmente las impartidas por el Gurú, una vez comprobada su veracidad a través de la práctica y de la propia experiencia.


Excelente trabajo
comunicacional realmente
refleja calidad y orgullo en
su elaboración y por ello con
humildad y desinteresada
decisión me atrevo a
publicarlo en Facebook en
mi historia como colaboración.a su difusión y al interés básico
El despertar de la conciencia
su eterno bienqueriente
Carlos Julio Noguera Pereira
( C J ) & Carlos Noguera ( C J )
Eternamente agradecido
Gracias ?❤?