Johanna Henriette Trosiener, escritora alemana, nació en Dánzig/Gdansk, Polonia, el 9 de julio de 1766, en el seno de una familia acomodada. Recibió una educación esmerada y se le permitió formarse en arte. A los 18 años se casó con un acaudalado comerciante de Hamburgo, Heinrich F. Schopenhauer, con el cual tuvo dos hijos, Arthur (reconocido filósofo) y Adele (artista).
Tras la muerte del esposo (1805) Johanna se mudó a Weimar, centro cultural del Sacro Imperio Romano Germánico, recuperando su libertad y buscando una vida social y culturalmente activa. Se fue con Adele y dejó a Arthur en Hamburgo, cumpliendo la promesa hecha a su marido: el joven se formaría como comerciante para encargarse de los negocios paternos, hecho que generó en Arthur un profundo resentimiento contra su madre.
Llegó a Weimar pletórica de artistas, escritores, compositores y científicos. Entabló amistad con Goethe, ofreció en su casa tertulias semanales a las que, además de Goethe, asistían Wieland y Humboldt, entre otros personajes; el salón se hizo célebre hasta 1817. Poco después iniciaron los problemas económicos con la quiebra del banco donde Schopenhauer guardaba su herencia.
Por necesidad comienza a escribir, colabora con diarios y revistas y descubre sus habilidades literarias. Inmediatamente se dispone a escribir más, adquiriendo maestría en el relato, cuentos, biografías, libros de viajes y novelas. Firmaba con su nombre, fue reconocida y se hizo popular. Fue la primera autora profesional alemana, publicó más de 40 volúmenes, entre ellos el “Epistolario de Weimar”, gracias al cual se conoce la difícil relación que tuvo con su hijo. Su obra completa fue compilada en “Vida joven y viandante” (1830).
Reconocida en vida, pasó luego a la sombra de su hijo Arthur y finalmente al olvido. Falleció en Jena el 17 de abril de 1838.
Imagen: Retrato de Johanna Schopenhauer y su hija Adele.

