Alfred Jarry, dramaturgo y poeta francés, nació el 8 de septiembre de 1873 en Laval. Estudió en Rennes y París, donde fue alumno del escritor Henri Bergson. Ingresó en la Sorbona, pero no culminó sus estudios de literatura.
Sus poemas tempranos y su prosa única empezaron a rendirle éxito y en 1894 publica su primera obra. Al morir su padre, le deja una pequeña herencia de la que vive temporal y despreocupadamente. Escribe para la Revue Blanche y el Mercurio de Francia, co-dirige la lujosa revista Ymagier y luego funda una propia, Perhindérion, que editó solo dos números.
Su obra más llamativa es la sátira “Ubú rey”, escrita a los 15 años, primera de una saga y considerada el nacimiento del Teatro del Absurdo; se estrenó en el Teatro de la Obra de París (1896) cuando trabajaba para el director Lugné-Poe. Ubú es el arquetipo de lo vulgar, la grosería, la autoridad inepta y el engreimiento ridículo, simboliza la ignorancia y la codicia burguesas. Entre otras de la saga están: “Almanaque del Padre Ubú” (opereta, 1899), “Ubú encadenado” (1900) y “Ubú en la colina” (1906).
Otra obra principal, “Gesta y opiniones del Dr. Faustroll, patafísico” (1911), crea una pseudociencia descrita como «la ciencia de lo que se añade a la metafísica, así sea en ella misma como fuera de ella, extendiéndose más allá de ésta tanto como ella misma se extiende más allá de la física”. Es la ciencia de las soluciones imaginarias que se ocupa de las excepciones y no de establecer reglas.
La novela “El supermacho” (1902) se considera el antecedente inequívoco de la prosa surrealista; ésta, Ubú y la Patafísica son obras precursoras de vanguardias del siglo XX.
Excéntrico con buenas amistades, murió en París el 1 de noviembre de 1907.

