Alejandro Rodríguez Álvarez, dramaturgo y maestro español, nació el 23 de marzo de 1903 en Basullo, Cangas de Narcea, Asturias. Hijo de maestros, en Murcia estudió en la Escuela Normal del Magisterio, en la Facultad de Filosofía y Letras, y en el Conservatorio de Música y Declamación. Fue obrero en una carpintería y aprendiz de “cómicos de la legua” en la compañía de Díaz y Collado.
Asistió a la Escuela Superior del Magisterio de Madrid y en 1928 fue asignado a Les de Arán (Lérida) como inspector de educación primaria y donde formó un grupo de teatro infantil: “El Pájaro Pinto”. Pasó como inspector educativo por Asturias y León y ganó el cargo en Madrid donde se estableció. En 1929 adaptó El crimen de Lord Arturo de O. Wilde que se estrenó en Zaragoza, apareciendo por primera vez como Alejandro Casona.
Nombrado director del Teatro del Pueblo por el Patronato de las Misiones Pedagógicas, recorrió España durante 3 años en los que escribió las dramatizaciones de relatos españoles y adaptó obras de la literatura mundial.
En 1932 publicó “Flor de leyendas” que le valió el Premio Nacional de Literatura y en 1934 recibió el premio Lope de Vega por su exitosa pieza “La sirena varada”. La Guerra Civil lo exilió, estableciéndose finalmente en Argentina donde desarrolló su arte y destacando con la obra “Los árboles mueren de pie”, representada durante 3 años ininterrumpidos.
De regreso a España en 1963, mostró lo mejor de su producción con éxitos y críticas. Casona escribió, además de dramaturgia, guiones cinematográficos, narrativa, poesía y ensayo, obra considerada neosimbolista, de aura poética y tono experimental que facilita la evasión.
Considerado uno de los grandes dramaturgos españoles del siglo XX, murió en Madrid, el 17 de septiembre de 1965.

