Miguel Matamoros, músico y compositor cubano, nació el 8 de mayo de 1894 en Santiago de Cuba, hijo de un marinero que tocaba la guitarra y que abandonó a la familia; así, Miguel adoptó su apellido materno. Asistió a la escuela hasta los 12 años, comienza a trabajar y aprende mucho con los adultos.
Rescató la guitarra de su hermano, aprendió a tocar sones y a acompañar serenatas; aprendió, asimismo, a tocar el cornetín chino característico de la conga santiaguera y su primera composición fue el bolero “El consejo”, a sus 16 años. Trabajaba en el teatro Heredia donde también debutó.
En 1924 formó el Trío Oriental, sus dos compañeros iniciales terminaron sustituidos por Rafael Cueto y Siro Rodríguez y así nació el Trío Matamoros que haría historia en Cuba y fuera de ella. En 1928 viajaron a Nueva York donde grabaron 21 piezas con RCA, ganándose al público rápidamente. El primer sencillo, “Olvido” y “El que siembra su maíz”, se agotó en un santiamén. Realizaron exitosas giras por América Latina y Europa y compartieron con otros grandes músicos como Benny Moré.
Sus canciones se inspiraron en experiencias personales, propias o de otros, en lo cotidiano y otras, inclusive, en lo político. No se limitó al son y su influencia en otros géneros, sino que incorporó formas musicales cubanas como la rumba de solar y la conga callejera, entre otras. Su estilo se caracterizó por una configuración vocal-instrumental restringida, por sus formas estilísticas y por la capacidad interpretativa sensible y conmovedora.
Su producción supera los 300 temas y algunos de sus títulos más populares son “Lágrimas negras”, ampliamente versionado, “Mamá, son de la loma”, “La mujer de Antonio”, “El paralítico”, “Camarones y mamoncillos” y “Dulce embeleso”.
Falleció el 15 de abril de 1971 en Santiago.
Fotografía: Trío Matamoros con Miguel Matamoros al centro, Rafael Cueto a la izquierda y Siro Rodríguez a la derecha.

